Operativo Ícaro: así funcionaba la red de ciberestafa liderada por un joven de 18 años

Imagen ilustrativa: hackeo, estafas, ciberdelincuentes.
Imagen ilustrativa: hackeo, estafas, ciberdelincuentes. Unya-MT

La Policía Nacional, a través del Departamento contra el Cibercrimen, logró desarticular una red delictiva cuyo presunto líder es un joven de 18 años. El operativo se denominó “Ícaro” y movió millones de guaraníes a través de ciberestafas.

Mediante el operativo Ícaro, la Policía desarticuló un red de ciberestafa que operaba principalmente desde el departamento de Itapúa y mediante estafas, lograron concentrar millonarias sumas de dinero en ocho cuenta bancarias principales mediante una “dispersión”.

Se estima que la estructura llegó a mover una suma cercana a los 9.000 millones de guaraníes a través de miles de transacciones fraudulentas, aunque con un límite hasta los G. 499.000 cada una para evitar levantar sospechas dentro de las entidades financieras.

Al respecto, el comisario Diosnel Alarcón, jefe del Departamento contra el Cibercrimen de la Policía, precisó que los sospechosos utilizaban métodos como phishing o smishing, al igual que otras técnicas de ingeniería social para acceder a las credenciales de las víctimas, es decir, datos privados como contraseñas y accesos a entidades bancarias.

Asimismo, reiteró que entre los detenidos se encuentra un joven de 18 años que es sindicado como el líder de la red que utilizaba más de 1.700 cuentas bancarias para sus estafas.

¿Cómo funcionaba?

El dinero obtenido de los fraudes era “blanqueado” mediante la compra de activos digitales o criptomonedas, lo que permitía que el capital retornara a los cabecillas de la red.

Otro de sus técnicas, según la Policía, se daba cuando los delincuentes transferían dinero desde una cuenta vulnerada a una persona, luego conseguían su contacto y mediante una llamada, alegaban que el envío fue un error. Bajo este engaño, se le pedía al receptor que “devolviera” el dinero, pero a una cuenta distinta, permitiéndole incluso quedarse con una pequeña parte como una “recompensa”.

Diosnel Alarcón y mujer con uniformes policiales, frente a mesa con micrófonos y botellas de agua, en ambiente formal.
Comisario Diosnel Alarcón, en conferencia de prensa.

Ahí el objetivo fundamental era romper la trazabilidad del dinero, ya que al no devolver los fondos a la cuenta original, se dificultaba el rastreo y se aseguraba que el dinero siga circulando dentro de la red criminal hasta ser blanqueado.

Otro aspecto que detalló el jefe policial fue que la investigación se inició no por una denuncia de robo masivo, sino por el reporte de una persona que notó que el joven líder llevaba un nivel de vida lujoso que no coincidía con su actividad laboral.