Un grupo de “tortoleros” rompió el vidrio de una camioneta y se alzó con un millonario cargamento de equipos de sonido de alta gama, en Fernando de la Mora. Los delincuentes dejaron al propietario sin sus herramientas de trabajo.
La víctima, Ramón Miltos, relató que el hecho ocurrió durante la noche del miércoles mientras preparaba la logística para una presentación. Tras cargar sus equipos en el vehículo, ingresó a su domicilio. En ese breve interín, los delincuentes actuaron con rapidez.
Según los datos recabados, los malvivientes se desplazaban en un automóvil Toyota Auris de color gris, sin chapa.
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Un ayudante de la víctima llegó a visualizar el vehículo estacionado al lado de la camioneta, pero inicialmente pensó que se trataba de un colega que pasaba a retirar o alquilar equipos, una práctica común en el rubro.
Al notar la presencia del ayudante, uno de los delincuentes que se encontraba debajo del vehículo subió rápidamente al Toyota Auris y el grupo se dio a la fuga.
Fue entonces cuando descubrieron que el vidrio trasero, del lado del acompañante, había sido destrozado para extraer los bolsos y cajas con los equipos.
Millonario perjuicio al trabajador

Miltos estimó que el valor de lo robado supera los 20 millones de guaraníes. Entre los artículos sustraídos se encuentran:
- Consola de sonido: Yamaha MGX12.
- Microfonía: Un sistema inalámbrico Shure BLX SM58 y dos micrófonos dinámicos Shure SM58.
- Tecnología: Un iPad A16 color gris.
- Accesorios: Auriculares Audio-Technica ATH M50x, un sistema Xvive P3 y una mochila con diversos cables, adaptadores y conectores esenciales para su labor.
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“Son mis elementos de trabajo. Cargamos todo para adelantar el viaje porque teníamos que trabajar temprano”, lamentó la víctima.
Dificultades en la investigación
Aunque existen cámaras de seguridad en las inmediaciones, las condiciones climáticas de la noche como la oscuridad, neblina y una leve garúa, dificultaron la identificación de los sospechosos.
Además, uno de los ángulos de grabación quedó inutilizado debido a que las luces del automóvil de los delincuentes apuntaban directamente y generó un efecto de contraluz que impide ver los rostros.
El hecho fue denunciado en la comisaría jurisdiccional, donde ya se labró el acta correspondiente. La víctima sospecha que los delincuentes podrían haber estado vigilando la zona o “marcaron” el vehículo.
