El caso Pecci, otra de las deudas de la gestión de Emiliano

Marcelo Pecci camina hacia la muerte. Fue la última vez que pudo sostener la mano de su esposa Claudia Aguilera.
Marcelo Pecci camina hacia la muerte. Fue la última vez que pudo sostener la mano de su esposa Claudia Aguilera.

Pese a que Colombia identificó, capturó y condenó al 90% de los involucrados en el magnicidio del fiscal Marcelo Pecci, ocurrido hace cuatro años, Paraguay nunca pudo completar ese 10% restante de la investigación para al menos individualizar al autor moral del crimen. Cuestionado incluso por los familiares del asesinado, el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, nunca demostró una voluntad firme para aclarar la muerte de su fiscal. Incluso llegó a ironizar sobre que “ni Mindrake puede solucionar el tema con su varita mágica”.

Marcelo Daniel Pecci Albertini, paraguayo, de 45 años, fue asesinado de tres balazos en la cara el martes 10 de mayo de 2022 en la playa privada del hotel Decameron Barú, en la isla de Barú, ciudad de Cartagena de Indias, Colombia.

El entonces fiscal delegado de Crimen Organizado de Paraguay estaba sentado en una reposera al lado de su flamante esposa, la periodista Claudia Andrea Aguilera Quintana, en ese entonces de 34 años y que momentos antes había anunciado en redes sociales que estaba embarazada.

El atentado ocurrió en el último día de la luna de miel. El fiscal y la periodista se habían casado 10 días antes, el 30 de abril de 2022, en una inolvidable ceremonia en la Iglesia San José de Asunción.

El organigrama criminal

La Policía Nacional de Colombia y la Fiscalía General de la Nación del mismo país tardaron solo tres semanas en identificar a toda la banda que cometió el sicariato, cuyos miembros fueron cayendo detenidos posteriormente.

El que recibió desde Paraguay el pedido para matar al fiscal Marcelo Pecci en Colombia fue el emergente narcotraficante local Andrés Felipe Pérez Hoyos, quien después involucró en el caso a su pareja, Margareth Liseth Chacón Zúñiga.

La pareja compartió el plan con el hermano mayor de Andrés Felipe, el experimentado criminal Ramón Emilio Pérez Hoyos.

Ramón Emilio, a su vez, contrató a su antiguo compañero de celda en la prisión, Francisco Luis Correa Galeano, para que este organizara el ataque.

Francisco Luis, por su lado, subcontrató a los sicarios que eliminaron a Pecci, Wendre Still Scott Carrillo y Gabriel Carlos Luis Salinas Mendoza; al baqueano que transportó a los sicarios, Eiverson Adrián Zabaleta Arrieta, y a los marcadores que siguieron al matrimonio paraguayo; Marisol Londoño Bedoya y su hijo Cristian Camilo Monsalve Londoño.

Todos los citados ya están presos, excepto el organizador Francisco Luis Correa Galeano, quien fue asesinado en prisión. Solamente Gabriel Carlos Luis Salinas Mendoza no está sentenciado aún, pero se halla encerrado en su país, Venezuela, país que no entrega en extradición a sus connacionales.

“Un pedazo de esa investigación, aquí en Paraguay”

El 11 de marzo de 2023, durante una visita a Paraguay, el entonces fiscal general de la Nación de Colombia, Francisco Roberto Barbosa Delgado, concedió una entrevista a ABC y se refirió al autor intelectual del magnicidio de Pecci.

“Yo creo que esta es una investigación que ha venido dándose por pasos, tenemos además la idea de que Paraguay también tiene que digamos, ahí participar claramente en esa determinación, en esa pregunta; por lo pronto nosotros en Colombia tenemos, ya dilucidados los autores materiales, los que financiaron, algunos determinadores, esperamos que podamos tener mayor información, pero yo creo que es importante que Paraguay continúe, y que indague frente a estos hechos desde el punto de vista de esa ultima motivación”, recomendó esa vez el fiscal general colombiano.

“Por lo pronto creo que estamos avanzando muy rápido, espero por lo menos en el marco de lo que me resta de fiscal general, en estos 11 meses, seguir avanzando. Aunque yo diría tenemos el 90% de esta investigación, por lo menos en Colombia el 100%, faltaría un pedazo de esa investigación, aquí en el Paraguay”, dijo Barbosa, quien dejaría el cargo al año siguiente ala actual titular de dicha institución, Luz Adriana Camargo Garzón.

Repudio hasta del Gobierno de Colombia

En siete días más, se cumplirán cuatro años de la muerte de Marcelo Pecci, pero hasta ahora increíblemente no hubo ni un significante avance en la investigación del caso.

La investigación quedó estancada en la misma etapa en la que había resaltado el anterior fiscal general colombiano. Es decir, las autoridades paraguayas no pudieron ni siquiera resolver ese ínfimo porcentaje que faltaba para cerrar el caso.

Cuestionado hasta los propios familias de Pecci, quienes exigen acceder por lo menos a informaciones básicas sobre la débil investigación paraguaya, el fiscal general de nuestro país Emiliano Rolón Fernández se pasó más tiempo justificándose, antes que demostrar una voluntad firme para llegar al fondo de la cuestión.

Por lo visto tan deficiente llegó a ser la gestión de la Fiscalía de Paraguay en el caso del asesinato de uno de sus fiscales que el 6 de setiembre de 2024 la Cancillería de Colombia tuvo que emitir un comunicado en el que “en nombre del Gobierno de Colombia, rechaza las declaraciones emitidas por el fiscal general del Estado de la República del Paraguay, Emiliano Rolón, el pasado 5 de septiembre, en las que afirma una supuesta falta de colaboración por parte de las autoridades colombianas en la investigación del lamentable caso del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido en mayo de 2022″.

Las declaraciones de Emiliano que motivaron la categórica respuesta del Gobierno de Colombia fueron justamente una especie de justificación de la inacción en nuestro país.

¿Quién ordenó la muerte del fiscal Marcelo Pecci?

El paso del tiempo no debería ser un impedimento para buscar a los asesinos morales de Pecci. Su muerte, en teoría, es un legado a la dedicación y al compromiso no solo con la Fiscalía, sino con la República.

Ese pequeño porcentaje que falta para esclarecer el hecho debería ser la principal motivación de sus propios compañeros, aquellos con los que él sirvió con tanto esmero.

Que esa estatua de Pecci en la entrada a la Fiscalía General del Estado no sea el único homenaje de su institución.

¿Quién ordenó la muerte de Marcelo Pecci? ¿Por qué lo mataron? Ojalá alguna vez, más temprano que tarde, su familia, sus amigos y su país obtengan las respuestas.