La primera en declarar fue Mikhaela Rolón Melgarejo, imputada por instigación a un hecho punible y otros hechos vinculados al asesinato de María Fernanda Benítez. La acusada leyó una carta ante el Tribunal de Sentencia, en la que afirmó que no es “un monstruo” y que nunca formó parte de un plan para asesinar a la joven.
El crimen, que conmocionó al país debido a la suma crueldad con la que fue ejecutado y la gran cantidad de personas presuntamente involucradas, se registró el 27 de mayo de 2025.
Rolón manifestó que desde el primer momento se sintió preocupada por la situación y aseguró que no tuvo ninguna participación ni incidencia en el crimen que conmocionó a la comunidad ovetense.
Posteriormente, declaró el suegro del principal sospechoso del asesinato, quien también rechazó cualquier vinculación con el hecho. Dijo que nunca participó del crimen ni intentó ocultarlo.
Explicó que acudió al llamado de los padres del adolescente acusado, quienes le informaron que el joven se encontraba desaparecido y que necesitaban ayuda para ubicarlo y acompañarlo durante el proceso. Señaló que su actuación fue involuntaria y que intervino únicamente como padre de familia, sin conocer lo que realmente estaba ocurriendo.
Más tarde fue el turno de Franco Acosta Céspedes, procesado por intento de aborto y comercialización de medicamentos no autorizados. El acusado afirmó ser totalmente inocente y dijo no comprender por qué se encuentra sentado en el banquillo.

Acosta indicó que ninguna de las pruebas presentadas por la Fiscalía demuestra que haya participado en los hechos o que haya vendido medicamentos destinados a inducir el aborto de María Fernanda Benítez.
Indicó, además, que es abogado y que no es propietario de la farmacia mencionada en la investigación. Reconoció que el adolescente procesado le escribió en alguna ocasión y que estuvo en el local, pero aseguró que nunca le vendió medicamentos ni tuvo participación alguna en un supuesto intento de aborto.
Finalmente, durante la mañana de este martes declaró la madre del principal sospechoso, quien también negó haber tenido conocimiento de lo sucedido. Afirmó que tanto ella como su familia colaboraron en todo momento con la Justicia y que las actuaciones realizadas fueron únicamente como padres, sin saber lo que realmente estaba ocurriendo.
Una declaración similar realizó el padre del principal acusado del asesinato de María Fernanda Benítez. El hombre sostuvo que, tras encontrar a su hijo luego de la denuncia de desaparición, lo halló “choqueado” y totalmente fuera de sí.
Señaló que, después de comunicar que la víctima no se encontraba con el adolescente, recibió amenazas por parte del padre de María Fernanda, Leonardo Benítez, situación que —según afirmó— generó temor y desesperación en su familia, motivo por el cual decidieron presentar la denuncia falsa de desaparición del joven. Agregó que todas las actuaciones realizadas en ese momento fueron producto de un estado de desesperación y sin conocer, supuestamente, lo que realmente había ocurrido.
El juicio oral y público continúa en su etapa final. Una vez concluidos los últimos trámites procesales, el Tribunal deberá deliberar y emitir la sentencia definitiva para cada uno de los acusados en la causa relacionada con el asesinato de María Fernanda Benítez.
El inicio de los alegatos finales inicia mañana y se podría extender hasta el jueves o proseguir el lunes de la próxima semana.
