Transfieren a Asunción el caso de los 30 fusiles incautados en Pedro Juan Caballero

El fiscal de Pedro Juan Caballero, Celso René Morales Fernández, con los fusiles de guerra incautados.
El fiscal de Pedro Juan Caballero, Celso René Morales Fernández, con los fusiles de guerra incautados.

La Fiscalía General del Estado (FGE) ordenó hoy lunes transferir a la unidad especializada de Crimen Organizado de Asunción el caso de los 30 fusiles de guerra incautados ayer domingo en Pedro Juan Caballero por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad). Hubo dos detenidos en el procedimiento. Las armas iban a ser llevadas a Brasil entre víveres.

La operación Arma Mortal fue ejecutada ayer (30 de agosto) por agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y el fiscal de Narcotráfico Celso René Morales Fernández, en una casa del barrio Virgen de Caacupé de la ciudad de Pedro Juan Caballero, capital del departamento de Amambay.

La información recaba por los intervinientes suponía que en la vivienda había una carga de marihuana o cocaína.

Efectivamente, en el lugar fueron incautados 3 kilos de marihuana prensada y picada, distribuidos en diferentes paquetes y porciones. Parte de la sustancia correspondería a marihuana de alta potencia o premium, que habría sido utilizada como muestra para negociaciones previas al envío de cargamentos, una modalidad frecuente en operaciones de tráfico internacional de drogas, según informó la Senad en un boletín de prensa.

Con la droga asegurada, los agentes especiales arrestaron a los dos supuestos responsables, Blas Antonio Figueredo López, de 33 años, y su hermano mayor Fredy Alberto Figueredo López, de 38 años.

Agentes especiales de la Senad retiran los víveres debajo de los cuales estaban los fusiles, en la carrocería de una camioneta.
Agentes especiales de la Senad retiran los víveres debajo de los cuales estaban los fusiles, en la carrocería de una camioneta.

Fusiles incautados en PJC estaban ocultos entre víveres

Los hermanos estaban a punto de salir supuestamente para un viaje a Brasil. De hecho, en la casa ya estaba lista una camioneta Ford Ranger blanca, cuya carrocería estaba repleta de víveres.

Sin embargo, al ser revisado el vehículo, los antidrogas hallaron debajo de los víveres al menos 30 fusiles de guerra, todos desarmados, pero con todas las piezas.

Al ser ensamblados, la Senad confirmó que se trataba de 20 fusiles G3, calibre 7.62, de procedencia alemana, y 10 fusiles CETME, calibre 7.62, de procedencia española. Todas las armas contaban con sus respectivos cargadores.

El fiscal de Pedro Juan Caballero, Celso Morales, debería presentar hoy imputación contra los hermanos detenidos, por narcotráfico, por la marihuana incautada, pero en cambio debe remitir a Asunción el expediente de la incautación de los 30 fusiles, según la orden emanada por la Fiscalía General.

Blas Antonio Figueredo López (de rojo) y Fredy Alberto Figueredo López (de negro), capturados con 30 fusiles de guerra en Pedro Juan Caballero.
Blas Antonio Figueredo López (de rojo) y Fredy Alberto Figueredo López (de negro), capturados con 30 fusiles de guerra en Pedro Juan Caballero.

De hecho, por el sistema de turnos en la Fiscalía de Crimen Organizado, la causa debería ser atendida por la fiscala Ingrid Giselle Cubilla Villamayor, quien entonces podría imputar también a los hermanos por tráfico de armas.

Estos 30 fusiles de guerra incautados en Pedro Juan Caballero, procedentes de Alemania y España, formarían parte del mismo lote de los 20 fusiles de las mismas marcas y calibres que fueron confiscados el 29 de julio pasado también por la Senad en la operación Ares.

Ese procedimiento se hizo en el municipio de Santa Rosa del Monday, departamento de Alto Paraná, donde fue capturado un policía que trasladaba el arsenal en su vehículo, el suboficial mayor Tomás Alcides Trinidad Flecha, de 37 años, quien actualmente guarda reclusión en la Agrupación Especializada de Asunción.

Así, la Senad evitó el envío a las favelas de Brasil de 50 fusiles de guerra, 20 de Santa Rosa del Monday y 30 de Pedro Juan Caballero.

Probablemente, Rio de Janeiro era el destino final de las armas.