El que se metió en la confrontación fue el diputado Jatar “Oso” Fernández (ANR, B), que en su afán de defender la jubilación vip parlamentaria, acompañando el discurso cartista de supuestas modificaciones a la Caja parlamentaria, terminó quedando en ridículo.
“Yo hablo nomás de que están queriendo dinamitar la única caja que funciona, porque en el relato no les sirve que la caja funcione, en el relato no le sirve que Santi (Peña) hizo bien las cosas, no les sirve que (Pedro) Alliana va a continuar con el tren de cercanías”, ya que “esta gente lo que quieren es dinamitar nuestro país para volvernos un país mediocre como Venezuela, Cuba u otros países socialistas”.
Tras la cuota de salameo Santi y Alliana, continuó intentando exaltarse él mismo, y tildar de haraganes principalmente a los diputados opositores Johanna Ortega (Partido País Solidario) y Raúl Benítez (Independiente), principales solicitantes de eliminar la caja parlamentaria.
“En vez de laburar y tener una fuerza espiritual nosotros como paraguayos de ser laburadores. Hay que laburar para tener las cosas. A mi nadie put... me dio una casa, a mi nadie me dijo: Jatar, acá te vamos a hacer una construcción”, dijo, mencionado que antes de ser legislador, él vivió en Europa.
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Al ser aludida directamente, la diputada Ortega no pudo evitar recordarle a Jatar la denuncia en su contra por presunta invasión de inmueble ajeno de la propiedad donde levantó su casa quinta, la llamada “Guarida del General (Alfredo Stroessner)”.
“Le respondo al que cuando dice ‘la zurda’ no se anima a decir que se refiere a mi, aunque yo no me considero zurda, me declaro social-demócrata, pero cada quién con su percepción del mundo”, comenzó respondiendo Ortega.
Le recordó que cuando él era barrabrava, ella ya hacía militancia política y tildaba de dictador al expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pero sobre todo, dijo tener claras sus “convicciones”.
“Si vos que ocupás tierras y venís a decir que te ganaste tu casa trabajando, me podés decir a mi que estoy tratando de desviar el debate o de quedar con los G. 9 millones (de jubilación que me gané), más vale que yo cobre lo que tengo que cobrar y me corresponde por ley”, retrucó Ortega.
La última palabra la tuvo Jatar Fernández, que desaprovechó la brillante ocasión de quedarse callado y evitar el ridículo. En su intento de respuesta Ortega, quiso imponer como condición de autoridad su cantidad de votos.
“Creo que mis números hablan por sí solos. Un añito de campañita nomás y 25.000 votos. Cierto, trabajaste toda tu vida para tener 8 o 10.000. Eso nomás quería decir. Mucha fuerza, un gran abrazo y 3x6 sigue siendo 21″, respondió Jatar.
El propio presidente de la Cámara de Diputados, el cartista Raúl Latorre, descolocado por la respuesta, acotó: “Creo que es 18....”.
Si bien hubo un error similar de la senadora Celeste Amarilla (PLRA) con esa ecuación, no hay ninguna referencia que lleve a pensar que Jatar hizo referencia a ese caso.