28 de junio de 2026

Ayer, en la postrimería de la sesión ordinaria de Diputados, se registró una confrontación entre los diputados cartistas Rodrigo Gamarra y Jatar “Oso” Fernández. Primero se especuló que el cruce pudo haber sido por un reclamo de Jatar por el cajoneo a sus proyectos de ley pero habría una cuestión personal detrás.

El movimiento Honor Colorado (HC), liderado por el “significativamente corrupto” Horacio Cartes según EE.UU, no duda en ofrecer blindaje judicial, dar impunidad y convertir en “intocables” a sus parlamentarios y sus aliados por más que estén procesados por supuestos hechos de corrupción, desvíos de fondos, planillerismo, falsificación y hasta presunto lavado de activos a nivel internacional. Así también, deja actuar a denunciados como invasores, violentos y misóginos que después se jactan de defender a “Dios, la Patria y la Familia”.
Ante una cantidad de supuestas denuncias de médicos adictos, el diputado aliado cartista Jatar “Oso” Fernández adelantó que la próxima semana presentará un proyecto de ley para que “haigan” controles aleatorios periódicos en hospitales públicos para el personal de blanco sobre consumo de drogas, entre ellas, de fentanilo.

El diputado aliado cartista, Jatar “Oso” Fernández (ANR, B), que hasta ahora acumula impunemente hechos de agresión verbal, intimidación e incluso supuesta ocupación violenta de propiedades, presentó un proyecto de ley para aumentar las penas contra quienes reincidan en delitos o crímenes violentos.

La mayoría cartista en Cámara de Diputados, que en los próximos días será encargada de juzgar las gestiones del intendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto (YoCreo, opositor), y de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR, cartista), en contrapartida se muestra complaciente con sus pares, habiendo dejado sin sanción alguna a los diputados Jatar “Oso” Fernández (ANR, aliado cartista) y a la “ madrina”, Cristina Villalba (ANR, cartista).

La senadora Lilian Samaniego mencionó que el Partido Colorado “hoy está en silencio” e incluso “lamentablemente ofrece sometimiento de correligionarios”. A su criterio, la ANR “necesita una disidencia que hable de los problemas ciudadanos”.