La reforma de la Caja de Jubilaciones y Pensiones del Poder Legislativo avanza sin eliminar los beneficios centrales del sistema y con la principal modificación que pretenden mantener: la devolución de aportes para legisladores subirá del 85% al 95% -comparando con la versión de Diputados- lo que les seguirá permitiendo retirarse con más dinero si no acceden a la jubilación.
El proyecto de ley ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados y fue aprobado en general la semana pasada en la Cámara de Senadores. En caso de modificaciones, el texto volverá a la Cámara Baja, de lo contrario será sancionado y pasará al Poder Ejecutivo con la versión de los diputados que también mantiene los privilegios.
La propuesta fue presentada la semana pasada por el senador Dionisio Amarilla (PLRA, aliado cartista). Esto implica que se garantiza una recuperación casi total del dinero aportado y se fortalece un esquema que funciona, en la práctica, como ahorro personal.
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A pesar del debate público, la reforma que alarga la agonía de la Caja Parlamentaria no elimina la jubilación privilegiada, mantiene condiciones especiales del sistema parlamentario, introduce algunos recortes en invalidez y pensiones y endurece requisitos para jubilación anticipada.
Sin embargo, el aumento en la devolución compensa esas restricciones para quienes no llegan a jubilarse.
La semana pasada, la senadora Celeste Amarilla (PLRA) propuso “liquidar” la Caja Parlamentaria no eliminarla. Argumentó que hay derechos adquiridos y que aprobar las modificaciones solo les permitirá ganar un poco mas de tiempo. Añadió que se encuentran en un callejón sin salida y que la Caja es insalvable.
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Uno de los puntos más cuestionados es que el proyecto no resuelve el problema estructural debido a que un estudio actuarial del Fondo de Jubilaciones y Pensiones del Poder Legislativo revela un déficit multimillonario, ingresos insuficientes para pagar beneficios y un sistema cada vez más presionado por el aumento de jubilados.
La sostenibilidad financiera de la llamada Caja Parlamentaria, que administra las jubilaciones de senadores y diputados, enfrenta una situación cada vez más delicada.
El estudio actuarial del 2025 elaborado por la consultora del economista Víctor Hugo Molinas Gwynn, que estuvo “guardado bajo siete llaves”, revela que el fondo previsional presenta un déficit actuarial de G. 134.608 millones, lo que significa que los recursos actuales no alcanzan para cubrir las obligaciones futuras del sistema jubilatorio.
La caja legislativa no es sostenible, se plantea su eliminación y migrar a un sistema de capitalización individual. Sin embargo, en la Cámara de Senadores ya se alistan una vez más- para tratar mañana una reforma parche.
