8 de junio de 2026

Los consejeros del Instituto de Previsión Social (IPS) José Emilio Argaña y Bettina Albertini rompieron ayer el silencio durante la sesión del Consejo de Administración y cuestionaron la estrategia financiera de la previsional. Advirtieron que concentrar el dinero de los jubilados en una sola entidad bancaria aumenta drásticamente el riesgo y que, pese a las posibles ganancias, pone en jaque el patrimonio de miles de asegurados.

La Unión de Jubilados del Paraguay (UNJPY) presentó ante el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) la iniciativa popular “IPS sin políticos”, a través de la cual buscan reformar la conformación del Consejo del Instituto de Previsión Social (IPS) de modo que el Ejecutivo deje de tener mayoría y el ente sea administrado por sus aportantes.

Fuentes del IPS afirman que entre ayer el ente habría pagado a sus funcionarios la bonificación especial o “aguinaldo extra” que viene abonando hace varios años. Sin embargo, desde la gerencia financiera del ente afirman que el famoso beneficio adicional anual no fue abonado y aseguran que analizan los recursos disponibles para hacerlo porque, según dijeron, por contrato colectivo está dispuesto ese beneficio.

El IPS sacó el requisito de cartera de sector productivo de su análisis para la colocación en entidades financieras el dinero del fondo de jubilaciones y pensiones. Así lo detalló la misma previsional en una nota de respuesta a la Cámara de Diputados del 6 de octubre del año pasado. Todo apunta a otro arreglo para ayudar al banco Ueno, del Grupo Vázquez SAE (exsocio comercial del presidente Santiago Peña) para que reciba más recursos. El artículo 28 de la Carta Orgánica del IPS establece en forma expresa que “los fondos destinados a inversiones financieras (…) estarán orientados principalmente a apoyar al sector productivo”.

Un miembro del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social reiteró que hizo una propuesta para conformar una suerte de “banco” de la previsional que le permitiría otorgar créditos más favorables de forma directa a funcionarios y jubilados. Explicó de dónde provendrían los fondos para ese fin.
A propósito de los inquietantes temores que han surgido sobre el supuesto incumplimiento de normas de prudencia en relación con cientos de millones de dólares del Instituto de Previsión Social colocados en el “banco amigo” Ueno Bank, el consejero del ente Carlos Pereira dijo que “los jubilados pueden estar tranquilos”. Sin embargo, las explicaciones que brindó no solamente distan muchísimo de despejar las dudas, sino que encienden todavía más las alarmas.