Nakayama impulsa proyecto de repudio a declaraciones de Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza

El senador Eduardo Nakayama (independiente) se pronuncia en el espacio de oradores y en la sesión del Senado sobre la decisión de la Corte de rechazar la acción de inconstitucionalidad planteada por Kattya González.
El senador Eduardo Nakayama, PLRA.Senado Gentileza

El senador Eduardo Nakayama, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), anunció que planteará sobre tablas en la sesión de hoy un proyecto de declaración de repudio a las declaraciones de Luiz Inacio “Lula” Da Silva, presidente de Brasil, quien acusó a Paraguay de iniciar la Guerra de la Triple Alianza con la supuesta invasión a Mato Grosso do Sul. La propuesta fue aprobada y será tratada hoy.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio “Lula” Da Silva, acusó a Paraguay de haber iniciado la Guerra de la Triple Alianza con la supuesta invasión a Mato Grosso do Sul, al decir que un día se le ocurrió a Paraguay invadir al Brasil. Esta guerra es considerada como un genocidio, debido a la cantidad de hombres y mujeres de Paraguay asesinados en batalla.

Esto generó reacción de varios sectores, excepto del gobierno de Santiago Peña, que hasta ahora no se pronunció. Varios historiadores refutaron esta falsa idea de que Paraguay inició la Guerra de la Triple Alianza, al reconocer otros hechos, como la intervención militar de Brasil en la guerra civil de Uruguay e incluso la declaración del Congreso Nacional de Paraguay que establece la fecha de inicio de la guerra el 12 de octubre de 1864 por este hecho.

Para el senador Eduardo Nakayama, las declaraciones del mandatario brasileño ameritan un pronunciamiento tanto del Poder Ejecutivo como de ambas Cámaras del Congreso Nacional, por lo que anunció la presentación sobre tablas de un proyecto de declaración de repudio a las declaraciones de Lula, el cual fue aprobado y será tratado en la sesión.

“Yo voy a presentar un pedido sobre tablas donde vamos a solicitar un repudio y un rechazo de las afirmaciones del presidente Lula y, sobre todo, también reafirmando lo que es la sucesión de hechos desde el punto de vista cronológico e histórico, ya que Lula hizo una omisión grosera y grave dejando de lado lo que fue realmente el inicio de la Guerra de la Triple Alianza, la causa principal, que fue la invasión del Imperio del Brasil al Uruguay a pesar de las advertencias que el gobierno paraguayo a través de la nota del 30 de agosto de 1864 había hecho el canciller José Berges al encargado brasileño en Asunción, César Sauván Viana de Lima”, precisó antes del inicio de la sesión.

Los antecedentes de la guerra que Lula ignoró

Nakayama recordó que el Imperio del Brasil siempre tuvo una vocación expansionista e intervencionista en su política latina, trayendo una guerra a la región. Recordó que Paraguay, antes de ser nación, hasta inicios del siglo XIX formó parte del Virreinato del Río de la Plata y la mayoría de los países, sobre todo el Uruguay, que fue el último en independizarse y formalizarse, contaban con las garantías de respeto a su soberanía por parte de todos los países de la región.

“Incluyendo el mismo Brasil, que violando y pisoteando esa garantía soberana que tenía el Uruguay, le invadió y eso ocurrió mucho antes, tanto en la invasión de la Villa de Melo en Cerro Largo como la invasión y bombardeo de Paysandú que ocurrió en 1864 entre octubre y diciembre de 1864 y la invasión que él hace alusión en Corumbá ocurrió recién en enero de 1865”, detalló.

Aseguró que no tiene ningún sentido el silencio del Ministerio de Relaciones Exteriores y reiteró la exigencia al presidente de la República, Santiago Peña, de responder con fuerza y firmeza inmediatamente este agravio innecesario por parte del presidente Lula.

Recordó que se debe considerar que en el índice global de la paz, el Paraguay es el tercer país más pacífico de la región, solamente detrás de Uruguay y Chile; sin embargo, el Brasil está en el octavo lugar, si se mide la belicosidad, sumado al presupuesto militar del Paraguay, lo que no lo hace amenaza alguna para ningún país, sobre todo para el Imperio del Brasil, que es uno de los países más grandes de la región y del mundo.

Incluso rememoró que recientemente Paraguay compró algunos Supertucanos al Brasil.

Devolución de trofeos de guerra

Nakayama detalló que en su declaración exhorta a la Cancillería a tomar medidas como realizar las gestiones y pedidos de la devolución de elementos históricos que todavía tiene Brasil, como el cañón cristiano, e incluso sostuvo que el intercambio de trofeos de guerra o la devolución de los trofeos de guerra hace a la grandeza de un país.

“Nuestro país, que ha mantenido una guerra reciente con Bolivia en la guerra del Chaco 1932-1935, aquí en frente del Congreso teníamos un tanque Vickers que se había tomado de los bolivianos y que apenas después de caída la dictadura de Stroessner, en un acto de grandeza, el gobierno paraguayo devolvió ese tanque a Bolivia. Entonces, si el Brasil y sus sucesivos gobiernos siguen aferrándose a pedazos de hierro pensando que eso les da gloria, yo creo que están en el camino equivocado”, criticó.

Citó que Argentina devolvió el cañón criollo y una gran cantidad de trofeos de guerra, banderas, etcétera, al igual que Uruguay, que primero lo hizo en 1885 a través del entonces presidente de Uruguay, general Máximo Santos, por eso tenemos una avenida con ese nombre y una plaza uruguaya en conmemoración a la República del Uruguay, además de ser el primer país en condonar la deuda impuesta contra Paraguay por la infame guerra.

“Repudiar los dichos del presidente brasileño, también hacer una reafirmación de la posición paraguaya sobre la cronología de los hechos y no es que un bello día al Paraguay se le ocurrió invadir Brasil, o sea, eso es una distorsión grosera de la historia y nosotros tenemos que poner en contexto para que todo el mundo sepa cómo ha ocurrido”, concluyó.