El 12 de septiembre último, el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, ordenó desplegar un aparatoso festejo por los 139 años de fundación de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
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Como parte de las celebraciones y la demostración de fuerza, 170 caballos y sus jinetes de la caballería colorada marcharon desde Mariano Roque Alonso hasta la sede de la Junta de Gobierno, en el centro de Asunción. Otro grupo de animales fue trasladado directamente en camiones ganaderos.
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La columna partió del predio de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), donde los animales eran resguardados y con sus jinetes venían ensayando para el acto. El propio Horacio Cartes asistió a las prácticas el viernes último, según consta en fotografías publicadas en sus redes sociales.
Caballería y ministro festejaron en la ARP
Tras la actividad en la capital, el ministro de Agricultura, Carlos Giménez, encabezó el retorno desde la agrupación política hasta el campo ferial de la ARP.
La columna ingresó triunfante por el acceso principal sobre la ruta PY03 (Transchaco) y posteriormente los asistentes participaron de un festejo partidario con asado y servicio de catering junto a sus emblemas y banderas de la agrupación. La actividad fue difundida y celebrada en medios del Grupo Cartes.

Pero ante los cuestionamientos y la indignación de varios socios no colorados, la cúpula directiva de la ARP, presidida por Daniel Prieto Davey, lanzó un tibio comunicado en el que cuestionó el uso de sus instalaciones y afirmó desconocer lo ocurrido.
Gremio intenta desmentir permiso a colorados
Según el documento, días antes del evento “un socio” solicitó el depósito y la guarda de aproximadamente 170 caballos. «Esa fue la única autorización otorgada» y «ningún otro uso del predio fue solicitado ni autorizado», manifestaron.
Reconocieron que, tras el acto político, la columna ingresó por la entrada principal para realizar un asado y una celebración con emblemas partidarios.

«La Comisión Directiva Central no tenía conocimiento de que la actividad tomaría ese carácter», señalaron, al tiempo de afirmar que un «simple resguardo de animales se convirtió en un acto de naturaleza partidaria dentro de nuestro predio al finalizar la cabalgata».
Sin embargo, numerosos socios no colorados de la ARP expresaron su repudio a lo sucedido y desmintieron que la directiva desconociera la finalidad del resguardo. Recalcaron que la preparación de los caballos con emblemas republicanos se realizó con varios días de anticipación y que el asado posterior requirió logística, servicio de catering y ambientación previa con banderas de la ANR.

