26 de agosto de 2026

El 4 de julio Estados Unidos celebró su 250º aniversario de independencia. Sobre la paradoja de proclamar la igualdad de todos los seres humanos mientras unos «eran considerados propiedad de otros» reflexiona en este artículo la profesora Beatriz González de Bosio.

Las diferencias subjetivas entre los colonos del norte y el sur de las Américas pueden explicarse de modo objetivo, escribe el sociólogo e historiador Ronald León Núñez en esta serie que echa por tierra el mito de la «superioridad» de la colonización anglosajona, tan predadora como la ibérica.

¿Qué y a quiénes representan realmente Biden y Trump? Lejos del simplismo generalizado en los medios –de «izquierda» y de «derecha», «masivos» e «independientes»–, que gritan sus diferencias para callar sus semejanzas, el periodista y escritor argentino Alfredo Grieco y Bavio esboza con sutileza las fuentes envenenadas de la discordia en este breve panorama de un país dividido.


Abraham Lincoln, el leñador de Illinois, se lamentaría toda su vida haber sido el presidente de los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión (1876), afirmando con claridad que “los efectos de esa lucha fratricida tardarían años o generaciones en disiparse, restañarse, olvidarse o aclararse”. Una lucha entre hermanos separados por visiones políticas diferentes agrietó al Paraguay en el aciago 1947, de una manera profunda que hasta hoy la división cromática no es más que un pretexto para rememorar los más obscuros pasajes de la historia reciente del país.