14 de junio de 2026

BERLÍN. Un esqueleto que espera en una sala para hacer una gestión ante una autoridad pública y en cuyo regazo reposa el libro ‘Bürokratie die Utopie der Regeln’ o “Burocracia la utopía de las reglas” representa lo que sienten quienes se enfrentan a la lentitud de la administración germana, a la cual le han dedicado en Berlín una exposición temporal llamada Museo de la Burocracia.

Seguro te pasó. Fuiste a buscar un diploma de una institución pública y terminaste con una cantidad de trámites pendientes: certificado de estudios de secundaria, cédula y hasta partida de nacimiento. Todos documentos expedidos por el Estado, que ya fueron presentados al momento de inscribirse y ahora el Estado vuelve a solicitar. El Senado estudia hoy un proyecto de ley de simplificación de trámites administrativos que apunta a prohibir esta práctica. Así es el proyecto.
Aunque se rechazó el subsidio a los combustibles, sigue habiendo en el Congreso nada menos que 28 proyectos de ley vigentes casi todos de ampliación presupuestaria presentados a instancias de diputados y senadores, y eso es aparte de las presiones, los pedidos, el lobby y los arreglos bajo la mesa que pululan en tiempo electoral durante el proceso de estudio parlamentario del plan de ingresos y gastos que presentó el Poder Ejecutivo para 2023. Las finanzas públicas están al límite y si no priman la sensatez, la valentía y la responsabilidad, atributos que no suelen abundar en la clase política, como nunca corren peligro la sostenibilidad fiscal y las posibilidades del país de recuperarse y retomar la senda del desarrollo.