26 de octubre de 2026

Fitch proyecta que el déficit fiscal se reducirá al 2% del PIB para 2028 (por encima del 1,5% previsto por el gobierno), y incluso persisten riesgos al alza por presiones en gasto social y salarios públicos antes del próximo ciclo electoral, según advirtió en su reciente informe donde mantuvo la calificación a Paraguay en BB+, y por ahora no le dio luz verde para el estatus de grado de inversión.



Alcanzar el grado de inversión supone un escenario con variadas implicancias, consecuencias diversas y múltiples desafíos. Para el especialista en derecho administrativo Javier Parquet, deberán ajustarse también los instrumentos normativos nacionales que se dictan para autorizar previamente la emisión de los títulos de deuda de la República. Se debe soportar el compromiso de mantener la valoración obtenida, mejorarla y lograr que las demás calificadoras se suscriban en idéntico criterio. Indudablemente este proceso atemporal requerirá permanente contención jurídica como elemento esencial para apuntalar la gestión financiera del Estado, remarcó.

En ediciones anteriores, la se presentaba la evaluación del perfil crediticio de Paraguay, tras obtener, el pasado julio de 2024, el grado de inversión (o investment grade), nota otorgada por una de las tres principales agencias calificadoras de riesgo: Moody’s Investors Service.

Como incidencia inmediata se tiene que la cotización y el rendimiento de los bonos soberanos en guaraníes y en dólares reflejaron la nueva calificación crediticia del país. Las implicancias van desde lo observado en el corto, mediano hasta el largo plazo.

A modo de recapitular, a finales de julio de este año Paraguay pasó de una nota Ba1 a Baa3, es decir, una calificación crediticia grado de inversión (o investment grade), que engloba varios tipos de rating con menos probabilidad de quiebra frente a la categoría sin grado de inversión (non investment grade). Por tanto y de acuerdo con los documentos de las agencias, se puntúa acerca de un determinado activo financiero, empresa o estado. Esto indica que tiene un riesgo de quiebra (default en inglés) o insolvencia de pagos bajo o relativamente bajo. Así, la capacidad de pago adecuada para considerarse grado de inversión para Moody’s es el rating Baa y para S&P y Fitch es el BBB.

El grado de inversión otorgado recientemente a Paraguay generó una serie de perspectivas positivas no solo a nivel país, sino a escala mundial. La anhelada calificación puso de relieve todo el proceso de reformas realizado en dos décadas, así como los importantes desafíos que aún enfrenta la economía nacional.