25 de octubre de 2026

SAN LORENZO. El obispo de la diócesis de San Lorenzo, monseñor Joaquín Robledo, convoca a toda la feligresía católica para la celebración de la misa exequial por el papa Francisco, quien falleció ayer en el Vaticano, a celebrarse hoy a las 18:30. También se invita a los que fueron servidores durante la visita del pontífice en el 2015 y así revivir aquellos días memorables de la presencia de su santidad en Paraguay. Se ruega llevar pañuelos y banderines de los colores blanco y amarillo.

Tras la apertura de las puertas de la Catedral de San Lorenzo por el obispo de la Diócesis de San Lorenzo, Mons. Joaquín Hermes Robledo, cientos de fieles coparon el templo para ganar la indulgencia plenaria durante el inicio del Jubileo 2025, que se conmemora cada 25 años. Los sacerdotes, y laicos peregrinaron desde la Capilla “María Auxiliadora” de San Lorenzo hasta la Catedral para participar del acto litúrgico que se inició en la Noche Buena con la apertura de las puertas de la Basílica de San Pedro, en Italia por el Papa Francisco.
Los fieles de la Iglesia Católica que acompañen la peregrinación que se realizará desde la Capilla María Auxiliadora hasta la Parroquia Catedral de San Lorenzo podrán ganar la indulgencia plenaria esta tarde durante el Jubileo con la apertura de las puertas del templo. Las personas deberán, además, cumplir con otros requisitos para alcanzar el perdón de sus pecados.

El obispo de la Diócesis de San Lorenzo, monseñor Joaquín Hermes Robledo, dispuso el traslado de varios sacerdotes que estaban al frente de varias parroquias de su jurisdicción. Entre los cambios se encuentra el nombramiento del presbítero Abel Eugenio Recalde Chávez como nuevo párroco de la parroquia de la Catedral de San Lorenzo.

El obispo de San Lorenzo, Joaquín Hermes Robledo, quien presidió la misa central en la Catedral de San Lorenzo, exhortó a las autoridades a aferrarse a lo bueno, seguir el camino de Dios, y sobre todo respetar los derechos humanos. El obispo pidió seguir los mandamientos de Dios. Se refirió al amor a Dios y al prójimo como el más importante y principal de todos los mandamientos. La misa fue celebrada en la explanada de la majestuosa catedral de estilo neogótico con una multitudinaria presencia de fieles católicos.