23 de agosto de 2026
A una semana de las internas de partidos, alianzas y movimientos, son decepcionantes, si bien no necesariamente sorprendentes, la pobreza del debate político y la ausencia de ideas y planteamientos acerca de los grandes temas nacionales. Pero una vez que queden definidos los candidatos que pugnarán por el Poder Ejecutivo y por las bancas en el Congreso Nacional, de aquí a las elecciones generales de abril la ciudadanía necesita saber qué piensan hacer sobre al menos cinco desafíos cruciales que tiene en frente la República en lo inmediato.



El debate político se concentra en estos días en si la van a echar a Celeste de Diputados, si los ministros de la Corte se quedarán hasta los umbrales de su muerte o si Cartes o Velázquez la tiene más larga. Mientras, se olvida a la gran enemiga de la República: la pobreza, con especial atención en la indigencia. Ese caldero en ebullición que puede explotarnos en la cara en cualquier momento.