1 de enero de 2026

En el corazón semiárido de Brasil, el Parque Nacional Serra da Capivara desafía la narrativa tradicional sobre la ocupación de América con arte rupestre que data de hace 25.000 años, convirtiéndose en un faro de investigación y desarrollo local.



En la era en la que un viaje no termina hasta que se comparte en redes, la estética del destino se ha convertido casi tan importante como su historia o su gastronomía. Murales de neón, cafés de diseño, playas de agua turquesa y paisajes imposibles compiten cada día por convertirse en el próximo “spot” viral en Instagram y TikTok.

A 35 kilómetros de la muralla de Cartagena, el horizonte se rompe en una franja de agua color esmeralda. Es el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, uno de los destinos más codiciados del Caribe colombiano y, al mismo tiempo, uno de los más frágiles.

CIUDAD DE MÉXICO. Seis playas en México han sido declaradas no aptas para uso recreativo, según reportes de la Cofepris y Semarnat. Aunque representan solo el 2% de las 289 analizadas, su calidad microbiológica infringe estándares de la OMS, planteando preocupaciones para los turistas.

Costa Rica se ha consolidado como uno de los destinos de ecoturismo más emblemáticos del planeta. Con cerca de una cuarta parte de su territorio bajo alguna figura de protección y una biodiversidad que ronda el 5% de las especies conocidas del mundo, el país centroamericano atrae cada año a viajeros que buscan selva, mar y conservación real, más allá del eslogan.

Río de Janeiro se vende al mundo como postal de lujo: playas icónicas, cocteles junto al mar y noches que terminan al amanecer. Pero en el fondo, la ciudad que vio nacer la Bossa Nova puede ser sorprendentemente accesible para quien sepa escuchar su ritmo suave: el de los puestos de comida callejera, las rodas de samba en la calle y los atardeceres gratuitos sobre el Atlántico.