10 de septiembre de 2026

La moderna infraestructura, que costó más de G. 18.000 millones, continúa a la espera de ser equipada y la contratación de médicos especialistas. En la situación en la que está, representa un enorme cascarón, sin utilidad para los pobladores del Alto Paraguay.

La enorme infraestructura del nuevo Hospital Regional de esta comunidad chaqueña, una vez que culminen los trabajos, debe contar con los equipamientos médicos necesarios y los profesionales de blanco de diferentes especialidades, de lo contrario solo será un “gran elefante blanco”, sostuvo el obispo del Chaco, monseñor Gabriel Escobar.

Durante la última sesión de la Junta Departamental, los concejales resolvieron por unanimidad solicitar al Ministerio de Salud el informe final de la intervención del Hospital Regional. El pedido obedece a que no se observan grandes cambios a favor de la atención de la salud de los pobladores, según refirió el concejal Juan Gualberto Ortiz, propiciante del pedido de informe.

El 18 de octubre del 2023, y tras la muerte en dudosas circunstancias de una mujer indígena, el Ministerio de Salud decidió intervenir el Hospital Regional de esta comunidad. Fue tras reiteradas manifestaciones de los indígenas Ishir, quienes pedían se investigue la muerte de la mujer que acudió al nosocomio para tener a su bebé. Pasaron casi 4 meses de esta intervención y hasta la fecha no existe un informe final de la cartera ministerial.
Un equipo de médicos de diferentes especialidades partió este domingo al hospital regional de Fuerte Olimpo, ubicado en el departamento de Alto Paraguay, a fin de brindar atención ante las necesidades que se dan en el Chaco, luego de anunciar la intervención del centro asistencial por la muerte materna de una mujer indígena.

Una paciente que acudió en estado crítico al Hospital Regional de esta comunidad chaqueña sufrió varios paros cardiorrespiratorios, por lo que el personal de blanco, en medio de una absoluta precariedad sanitaria, logró estabilizarla hasta que llegue la ayuda para realizar la evacuación hacia la capital del país. Los familiares, bastante humildes, tuvieron que pagar G. 12.000.000 por el combustible del avión de la Fuerza Aérea que se encargó del traslado.