5 de septiembre de 2026

El economista Manuel Ferreira cuestionó la meta de reducir el déficit fiscal al 1,5% del PIB en 2028. Lo calificó como un “sueño” de la actual administración gubernamental y advirtió que el objetivo está cada vez más lejos, por el nivel de gasto y la menor recaudación.


La sostenibilidad de la deuda es un aspecto clave en la economía, ya que la capacidad del Estado para gestionar adecuadamente su nivel de endeudamiento impacta directamente en la estabilidad económica y la credibilidad ante los mercados financieros, la flexibilidad para implementar políticas que impulsen el desarrollo económico, y la respuesta en periodos recesivos. De hecho, altos niveles de deuda podrían tener consecuencias económicas y sociales. Por ello, las reglas fiscales se utilizan como herramientas para gestionar el endeudamiento de manera responsable.
La Cámara Paraguaya de la Construcción, la Cámara Paraguaya del Acero y la Asociación de Profesionales de la Construcción afirman que, solo en intereses moratorios, el MOPC les debe 100 millones de dólares a contratistas de obras, un monto que, de confirmarse, representaría casi el 15% de la “ejecución histórica” reportada por esa cartera en 2024. Este Gobierno había acusado al anterior de postergar pagos y esconder deudas vencidas bajo la alfombra para maquillar el déficit fiscal. Con ese argumento, obtuvo en 2023 autorización para un fuerte endeudamiento adicional, supuestamente para ponerse al día y “sincerar” el balance. Un año después, se repite la historia.

El país ha avanzado en el manejo de sus finanzas públicas y el reciente logro de obtener la calificación de grado de inversión es un testimonio de ello. Nuestras finanzas supieron sobreponerse a un difícil inicio de los años 2000, marcado por un default selectivo, continuando luego con presiones en el gasto de remuneraciones por decisiones políticas y la necesidad de mayor gasto público para enfrentar situaciones inesperadas (como inundaciones, sequías, pandemias, crisis regionales, etc.). Esta situación, en parte, me recuerda al mítico personaje de Perurima, ya que, como relataba Alcibiades González Delvalle “de todos los apuros supo salir”.

La estabilidad macro fiscal de Paraguay le ha permitido obtener y mantener buenas calificaciones y perspectivas en su perfil crediticio durante los últimos quince años. Entre el conjunto de acciones y reformas destacan el manejo de la inflación, la incursión en los mercados internacionales con los bonos soberanos en el año 2013, el equilibrio fiscal sustentado por la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF), el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) así como el nivel de reservas internacionales, la política de repagos, entre otras importantes modificaciones.