10 de junio de 2026

Mientras Ueno Bank crecía en la captura de fondos públicos, el presidente Santiago Peña consiguió un salvavidas de G. 3.548 millones en mayo de 2024 para avalar la construcción de su mansión de verano en San Bernardino y a su vez realizar “inversiones”. El informe de la Contraloría General delata que el mandatario accedió a créditos de montos siderales liquidados en tiempo récord, bajo la sombra de un ente de control que, sospechosamente, le aplicó un examen con filtro selectivo en comparación con la rigurosa verificación a otros funcionarios públicos.

El presidente Santiago Peña presentó ayer una actualización de su declaración jurada en la cual consignó que pagó la construcción de su mansión en San Bernardino con un préstamo bancario y el rescate de sus acciones de ueno Holding Saeca. La obra más el mobiliario cotizó en G. 6.300 millones, alrededor de 890.000 dólares, según la documentación presentada ante la Contraloría General de la República. En total –con terreno incluido– el mandatario valorizó su casa de verano en más G. 7.750 millones, unos US$ 1.091.000.

Con una denuncia penal al presidente Santiago Peña, legisladores exigen que se aclare cómo se financió la construcción de su lujosa mansión en San Bernardino. El abogado del mandatario explicó que fue construida con un crédito bancario respaldado por acciones, sin embargo, no se conocen documentos que lo respalden.

El barrio cerrado en San Ber y donde el presidente Santiago Peña construyó su lujosa casa de verano consiguió la aprobación por parte de la Municipalidad local de los planos y planillas del plan de fraccionamiento recién el 12 de marzo pasado. Fue luego del escándalo en el cual se mostraron las opulencias del mandatario en una de las cimas de la cordillera de los Altos. El “visto bueno” también se dio tras la obtención de la licencia ambiental de parte del Mades, confirmaron desde la Comuna. La mansión ya estaba concluida e incluso habitada.

El registro del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) sobre el proyecto del barrio cerrado en San Bernardino –en el cual el presidente Santiago Peña construyó su casa de verano– muestra el singular apuro por otorgarle la licencia ambiental. El 33% de los trámites se hicieron luego de estallar el escándalo sobre la mansión del mandatario, en dos días y en pocas horas.

El barrio cerrado ubicado en un área protegida del lago Ypacaraí en San Bernardino no tenía licencia ambiental cuando el presidente Santiago Peña “compró” una fracción de media hectárea y construyó en ella su lujosa casa de descanso. Así lo confirmó el Mades, que en un intento por justificar el incumplimiento de la Ley 294 “De Impacto Ambiental” cayó en un rosario de contradicciones. El director de Control de Calidad Ambiental y Recursos Naturales de la secretaría de Estado, Christian Ferrer, reconoció que la DIA es un trámite previo para la ejecución de una obra o actividad.