10 de febrero de 2026

En la Hidrovía Paraguay–Paraná (HPP) –la principal arteria económica del país de 3.442 kilómetros de extensión, que moviliza el 80% del comercio exterior paraguayo, equivalente a más de 25 millones de toneladas– tiene previsto para el 2026 poner en marcha un ecosistema de proyectos para blindar al país contra crisis climáticas y optimizar y modernizar su salida al mundo.

Los trabajos de dragado siguen siendo una alternativa valedera para ayudar a agilizar el paso, pero de igual manera el tránsito se hace lento para los convoyes, tanto de bajada como para los que vuelven. En el mes de marzo se vivió una situación crítica, lo que generó una serie de ineficiencias en el cumplimiento a tiempo de los contratos.

Los envíos de soja registraron una disminución del 14,2% al cierre del primer bimestre de este año, según informó la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco). Se atribuyó la caída a las complicaciones en la navegación que se generaron debido a la acumulación de sedimentos en el río Bermejo.

PILAR. El presidente de la ANNP, Julio Vera Cáceres, junto con representantes del sector naviero y de la Marina Mercante, inspeccionaron la zona del Paso Bermejo del río Paraguay. Desde ayer, se sumó a los trabajos de limpieza la draga Tarumá, que está facilitando el paso de algunas embarcaciones, pero la situación sigue siendo compleja para los buques de gran calado.

PILAR. La situación en el paso Bermejo, en la desembocadura del río Bermejo en el río Paraguay, se torna cada vez más crítica debido a la gran cantidad de sedimentos que arrastra el agua. La acumulación de estos materiales ha reducido significativamente la profundidad, impidiendo el paso fluido de embarcaciones con destino a Asunción y a los puertos de Uruguay y Argentina.

Desde la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) afirman que todas las noches hacen trabajos de dragado en el punto de confluencia de los ríos Paraguay y Bermejo. Sin embargo, el bajo caudal implica múltiples retrasos y cientos de barcazas están amarradas esperando poder pasar. Un solo convoy puede tardar hasta tres horas en cruzar, pues se dividen las cargas para poder avanzar.