18 de mayo de 2026

La inseguridad ha venido creciendo en forma constante, al punto que en los últimos tiempos se han convertido en grandes actores las pandillas ligadas al narcotráfico. Se trata de un fenómeno alarmante, a menudo protagonistas de disputas territoriales –a sangre y fuego– en torno a la venta de drogas ilícitas como el crack, cuyo consumo ha aumentado tanto que los “chespis” ya forman parte del paisaje urbano. El más reciente enfrentamiento a tiros volvió a ocurrir en el barrio Ricardo Brugada (“Chacarita”), donde al menos cuatro encapuchados intercambiaron disparos con un grupo rival. El Paraguay ya no es solo un país de tránsito, sino ya es igualmente de consumo de drogas ilícitas, ya que el crimen organizado atiende también el mercado local.

Luego del enfrentamiento a tiros entre grupos “rivales” en la Chacarita, el experto en seguridad José Amarilla comentó que de momento nuestro país “está comenzando a asistir impunemente la conformación de pandillas”. Incluso adelantó que ahora pueden ser grupos, pero pronto serían organizaciones criminales.

Un hombre fue asesinado a tiros y una niña resultó herida en un violento episodio en el barrio Ricardo Brugada, también conocido como la Chacarita. Ante esta caso, el jefe de la Comisaría Quinta de Asunción alertó sobre el uso de menores de edad en hechos delictivos, pandillas organizadas y pasillos que funcionan para el crimen en esa zona.

En las favelas del “Complejo Israel” de Río de Janeiro, un grupo criminal que se identifica con creencias evangélicas pentecostales se está convirtiendo en una de las organizaciones más peligrosas y poderosas, y hay denuncias no solo de narcotráfico y violencia, sino también de persecución religiosa.