30 de agosto de 2026

SÃO PAULO - El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, prometió este domingo, en el lanzamiento de su candidatura presidencial en São Paulo, que invertirá más en defensa, si gana las elecciones de octubre para que “nadie invada el país y se lleve al presidente” como hicieron en Venezuela.


Ante los comentarios de algunos legisladores y referentes cartistas sobre una supuesta intención de hacer una reforma constitucional, la abogada constitucionalista Shirley Franco aseguró que cualquier reforma debe justificarse con una base científica y que no se deben modificar los derechos obtenidos con las luchas sociales. Citó cuáles son las condiciones para una reforma, pero aseguró que hoy en día, dichas condiciones no existen.

La senadora Yolanda Paredes (Cruzada Nacional) dijo que tiene mucho temor de las intenciones del cartismo de impulsar la reelección. Advirtió que esta idea se está gestando desde el 2017 y que no se podrá atajar con los parlamentarios opositores en el Congreso, sino solo con “una revuelta popular”.
Santiago Peña, entonces candidato presidencial de la ANR, prometió en marzo del 2023, a días de las elecciones, que no pensaba en la reelección y calificó de “peligrosa” la idea de impulsar una reelección con una constituyente. Ahora se contradice al proponer una reforma para modificar el sistema impositivo.
En la madrugada del 1 de abril de 2017, uno de los agentes policiales que irrumpieron el local del Directorio del PLRA, sin previa orden judicial de allanamiento, ultimó de un balazo al joven Rodrigo Quintana, en el marco de las protestas ciudadanas contra el intento de promover la reelección presidencial de Horacio Cartes y Fernando Lugo, mediante una simple enmienda constitucional. Hasta hoy, nadie ha sido condenado por ese hecho criminal, sin precedentes en la historia política del país: nunca antes la fuerza pública había asaltado la sede principal de un partido, dando muerte a uno de los presentes. La ambición de poder segó una vida joven; el supuesto autor material está en libertad en tanto que la autoría intelectual del atropello no ha sido develada hasta ahora. Sería indignante que este trágico episodio termine en la nada; si la resistencia ciudadana logró frustrar que se consume el quebrantamiento del orden constitucional, ahora corresponde bregar para que no quede impune ningún responsable directo o indirecto de la muerte atroz de Rodrigo Quintana. De lo contrario, la historia podría repetirse, pues la sed de poder de algún patrón podría resultar insaciable.