23 de agosto de 2026

Hubo un tiempo en el que un DJ zombi de ojos incandescentes eternamente ocultos detrás de gafas negras tocaba sintetizadores analógicos en bares oscuros llenando de música todas las noches del tercer planeta, y eso fue lo más cool que jamás existió.

La Ópera, el Ballet y la Orquesta de la Universidad del Norte, con el auspicio de la Embajada de la República de Alemania y el Instituto Cultural Paraguayo-Alemán (ICPA), presentan hoy y mañana una puesta dedicada a Richard Wagner, en homenaje al bicentenario de su nacimiento. Será en el Teatro Municipal, a partir de las 20:30.

(FIRMAS PRESS) Richard Wagner (1813-1883) fue un músico extraordinario, un esnob revolucionario, un creador de inmenso talento colmado de paradojas y un antisemita legendario. Un hombre que trabajó con judíos, se benefició de su filantropía y los odió como pocos. Un reaccionario que detestó a la aristocracia y militó en su contra y, a la vez, recibió el apoyo de reyes y personalidades del establishment. Durante gran parte de su carrera fue un paria político, perseguido por las autoridades, con prohibición de ingresar a partes de su Alemania natal e incapacitado incluso de ver la representación de sus propias obras donde fuera que la orden policial imperial estuviera vigente. Y, al mismo tiempo, fue un artista aclamado.

La Orquesta Sinfónica Nacional del Paraguay (OSN) inicia su temporada de conciertos 2013 con un homenaje a Richard Wagner en conmemoración de los 200 años de su nacimiento. La dirección estará a cargo del argentino Facundo Agudín, quien vive, por temporadas, en Suiza y Argentina. Tiene una destacada trayectoria en la dirección de óperas.