15 de abril de 2026

MADRID. Un estudio revela que la semaglutida, un fármaco para adelgazar, mejora la salud del hígado al reducir inflamación y fibrosis, independientemente de la pérdida de peso, ofreciendo nuevas perspectivas en el tratamiento de enfermedades hepáticas metabólicas.

MADRID. El antidiabético ozempic, conocido por su uso como adelgazante, se convirtió en 2024 en el fármaco en el que más invierte el Sistema Nacional de Salud español, después de que el gasto se disparase hasta los 403,9 millones, un 36,2 % respecto al año anterior.

Una investigación en ratones plantea que el uso de semaglutida, el principio activo de Ozempic, podría reducir la masa muscular y comprometer la fuerza. Los hallazgos abren interrogantes sobre el impacto real de este fármaco en la salud física a largo plazo.

Los médicos de familia de Inglaterra pueden recetar desde este lunes fármacos para la obesidad del grupo conocido como agonistas de GLP-1, como Mounjaro o Wegovy, que ya prescribían médicos especializados desde el pasado 23 de marzo, en casos “muy estrictos” y con una implantación gradual.

Una investigación con semaglutida llegó a la conclusión de que el fármaco serviría, además de como reductor de la diabetes y la obesidad, como un aliado en la lucha contra el alcoholismo. Inclusive bajas dosis semanales de Ozempic ya podrían ser efectivas para disminuir el consumo de alcohol.

La obesidad es un problema de salud mundial que afecta a millones de personas, y las opciones de tratamiento están en constante evolución. Entre las soluciones más discutidas están los medicamentos como Ozempic y la cirugía bariátrica.