10 de octubre de 2026
El retroceso de la pandemia ha coincidido con la profusión de evidencias de que los enfermos y sus parientes cercanos, así como el “personal de blanco”, son víctimas indefensas de un sistema sanitario desastroso, atribuible a la corrupción, a la ineptitud y a la negligencia reinantes en el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y en el Instituto de Previsión Social. El mandato constitucional de que el Estado proteja y promueva la salud, como “derecho fundamental de la persona y en interés de la comunidad”, resulta así una burla cruel, sobre todo para la población de menores ingresos, que debe sufrir la falta de atención y de remedios e insumos en centros de salud o en hospitales mal equipados. El ministerio competente dispone este año de casi 8.224 billones de guaraníes –el tercer mayor Presupuesto ministerial, excluyendo el de Hacienda; el del IPS llega a casi 8.390 billones–.

Fernando Galeano, presidente de la Sociedad Paraguaya de Infectología, sostuvo hoy que, más allá de que los síntomas de ómicron, la nueva variante del covid-19, sean leves, una explosión de casos podría volver a generar un colapso del sistema sanitario. Instó a la ciudadanía a continuar cumpliendo con las medidas sanitarias.
Otro año llega a su fin y el sistema sanitario paraguayo sigue en estado crítico. Hizo falta una pandemia para que aumentara la cantidad de camas en unidades de terapia intensiva, y se reconociera –al menos de nombre– la importancia radical de los trabajadores sanitarios. Pero, a la vez, la pandemia enmascaró y terminó por empeorar la situación de quienes viven con otras enfermedades, como el cáncer o las llamadas “enfermedades raras”, de difícil diagnóstico y costoso tratamiento. Quienes las padecen se ven cada vez más desprotegidos, abandonados. En Paraguay, la eutanasia no es legal. Pero que digan los trabajadores de la salud si no equivale a una eutanasia el dejar morir a un paciente, simplemente porque no tiene dinero para pagar su tratamiento.

Ante la crítica situación sanitaria que atraviesa el país a raíz del aumento de casos de coronavirus, desde la Sociedad Paraguaya de Medicina Crítica y Cuidados Intensivos advirtieron que existe un colapso en los hospitales públicos y también privados. Ante este escenario, piden a las autoridades la implementación de nuevas restricciones para evitar que los contagios sigan expandiéndose.

El senador Jorge Querey comentó que ya vienen debatiendo con varios sectores médicos sobre la situación de la pandemia y coincide con sus colegas en que estamos "a días" del colapso por los contagios de COVID-19 y el sistema sanitario "no está preparado". Por ese motivo, adelantó que en dos o tres días van a publicar una “posición oficial” con condicionamientos establecidos por sociedades científicas como advertencia para el ministro de Salud, Julio Mazzoleni.