16 de octubre de 2026
El 26 de marzo pasado, Santiago Peña dijo que él, personalmente, era el principal negociador del nuevo Anexo C de Itaipú y que estaban haciendo grandes avances en esa dirección. Cinco meses después, el director paraguayo de la entidad, Justo Zacarías Irún, lo acaba de desmentir. Por un lado, reveló que no existe tal negociación y mucho menos, avances. Dijo que las partes hasta ahora solo hablaron “suavemente” y que están esperando que concluyan las elecciones en Brasil, previstas para el 4 y el 25 (eventual balotaje) de octubre. Por otro lado, confirmó que la negociación que pretenden no es por el Anexo C, sino simplemente para mantener una tarifa alta y seguir contando con los polémicos “fondos socioambientales”.

A partir de 2024, Paraguay tiene siete años para invertir en infraestructura eléctrica, es decir, impulsar con mayor énfasis toda inversión nacional o extranjera, estatal o privada que permita diversificar la matriz energética; caso contrario, se expondría a un colapso eléctrico. Y esto se vislumbra en el contexto de la utilización de la máxima potencia instalada proveniente de las centrales de Itaipú, Yacyretá y Acaray al año 2030.

El Gobierno de Santiago Peña se jacta pomposamente de “haber demostrado soberanía energética en Yacyretá”, según declaró el presidente de la ANDE, ingeniero Félix Sosa. Se refiere al retiro del 100% de la energía que le corresponde a Paraguay en esa hidroeléctrica por los crónicos atrasos de Argentina en el pago de las compensaciones a nuestro país y por la contratación de potencia a la propia EBY, e indirectamente por el cobro de peaje en la hidrovía. Lo que no dice es que la “fuerte medida” duró apenas un ratito de un solo día, le costó mucho dinero a la ANDE y al país, y fue rápidamente revertida tras aparentes represalias en la frontera y por supuestas promesas de regularización que, previsiblemente, no se cumplieron en absoluto y hasta fueron desmentidas.

AYOLAS. Sindicatos de funcionarios de la Margen Derecha de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) emitieron un comunicado a la opinión pública en general en la cual valoran las acciones con la cual se busca reivindicar la soberanía energética de nuestro país.

Recordemos, en Itaipú, en los 39 años de trabajo de su central hidroeléctrica, el Paraguay pudo aprovechar apenas el 9,1% de la producción de todo ese período. En Yacyretá, pese a que la capacidad de la central paraguayo-argentina ronda apenas la cuarta parte de la de Itaipú, el sistema eléctrico paraguayo utilizó solo un 7% de la cantidad que produjo en 29 años de operación.