8 de junio de 2026

Cada 3 de junio se celebra el Día Internacional del Sommelier, una fecha impulsada por asociaciones del sector para reconocer a quienes profesionalizan el servicio del vino y acercan al público la cultura vitivinícola. No es solo un brindis: también es una excusa para mirar qué hay detrás del “buen paladar” y, sobre todo, para comprar mejor.

En los salones del histórico Gran Hotel del Paraguay, se llevó a cabo “Vinos con Destino: Enoturismo Argentino en Paraguay”. La iniciativa, organizada por la Cancillería Argentina y la Embajada de la República Argentina en Paraguay, contó con el apoyo de la Cámara Argentina de Turismo, Bodegas de Argentina, Wines of Argentina y la colaboración de la aerolínea Paranair.

El Día Mundial del Vino Tinto se celebra el 24 de noviembre de cada año. Este día especial se dedica a honrar una de las bebidas más antiguas y apreciadas del mundo, destacando su rica historia, diversidad de sabores y la cultura que la rodea. En Paraguay, a pesar de no ser un país reconocido por su producción vinícola, se aprecia profundamente el vino tinto y se celebran sus mejores cepas importadas.

El sifón de soda es un infaltable en muchas mesas paraguayas. La costumbre de cortar el vino con soda se instaló con los inmigrantes italianos y españoles a fines del siglo XIX: venían de beber vinos jóvenes, ligeros y, a veces, rústicos, y el toque de agua gasificada los hacía más frescos y amables para el clima cálido. Para los exquisitos es una herejía.

En Paraguay, donde el verano aprieta con temperaturas que superan con facilidad los 35 °C y la humedad nos acompaña, echar un cubo de hielo (o más) al vino parece, a primera vista, una solución práctica. Pero, ¿qué ocurre científicamente cuando enfriamos y diluimos así el vino?