Un ensayo clínico con 532 estudiantes de secundaria ha demostrado que los videojuegos educativos pueden ser una herramienta muy eficaz para tratar y prevenir la depresión en adolescentes.
Además, los participantes mostraron un cambio positivo en su disposición hacia la búsqueda de ayuda psicológica profesional.
Lea más: La presión escolar en la adolescencia, un riesgo silencioso para la salud mental en la adultez
El diseño recompensa las decisiones saludables con consecuencias positivas para los personajes, mientras que las malas elecciones desencadenan escenarios adversos.
Aplicabilidad universal
Un elemento clave es la función de análisis inverso, que permite a los alumnos retroceder en la historia para reflexionar sobre su proceso de toma de decisiones y explorar rutas alternativas para abordar la salud mental.
Uno de los datos más relevantes del estudio radica en su aplicabilidad universal: el 53 % de la muestra estuvo compuesta por varones, mientras que un 45 % pertenecía a la comunidad afroamericana y un 38 % a la hispana, grupos poblacionales que históricamente registran elevados índices de tristeza y desesperanza.
Lea más: ¿Los videojuegos afectan la memoria y la atención? Evidencia científica actual
Asimismo, la intervención no requiere la presencia de un clínico en el aula, lo que facilita su integración directa en el currículo educativo de manera constante e inequívoca.
