Dos ciudades de Misiones para conocer majestuosos museos con piezas de la era de los jesuitas

Estatuas de arte religioso en el interior del museo, destacando a un ángel dorado y un guerrero con estandarte.
El Museo Diocesano de San Ignacio abre sus puertas para dar a conocer la rica historia de los jesuitas en esta zona de nuestro país.Jesús Riveros

San Ignacio y Santa María conservan valiosos legados históricos y religiosos, heredados de las reducciones jesuíticas, atractivos ideales para el turismo interno. En la capital del Barroco Hispano-Guaraní, los visitantes pueden recorrer el Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas, cuya historia se remonta a 1609. Mientras, en la ciudad mariana, se destaca el museo fundado en 1981; guarda piezas históricas y religiosas.

A la hora de hacer turismo interno en este feriado largo, una de las mejores opciones es llegar hasta San Ignacio, la capital del Barroco Hispano-Guaraní, donde la historia, la fe y el arte se unen en cada rincón del Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas. Fundado en 1609 por los padres Marcial de Lorenzana y Francisco de San Martín, este espacio invita a realizar un verdadero viaje al pasado jesuítico.

El museo resguarda una impresionante colección de arte sacro tallado en madera policromada por manos jesuíticas y guaraníes, además de antiguos mapas y valiosas piezas que reflejan la riqueza cultural de la primera Misión Jesuítica Guaraní del Paraguay. Cada obra transmite siglos de historia y espiritualidad.

La primera sala, dedicada a la creación, impacta desde el primer instante con un majestuoso púlpito y una imponente escultura dorada de dos metros de altura de un ángel guiando a un niño. La escena representa la eterna lucha entre el bien y el mal, simbolizada magistralmente en la figura barroca de San Miguel Arcángel.

En la segunda sala, la emoción se hace presente a través de la Redención, donde se revive la pasión, muerte y resurrección de Cristo. María, la madre de Jesús, ocupa un lugar central en este espacio cargado de fe y sensibilidad, reflejando la esperanza y la alegría de contemplar la resurrección de su hijo.

Estatuas de figuras religiosas, destacando una Virgen María y santos en un entorno iluminado con focos.
Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas de San Ignacio, Misiones.

El recorrido continúa en el tercer salón, donde una valiosa colección de imágenes religiosas narra la historia de Cristo dentro de la Iglesia. Sobresalen las delicadas figuras de María junto a Santa Ana, así como San Pedro sosteniendo las llaves del cielo, en obras que destacan por su enorme valor artístico y espiritual.

La cuarta sala está dedicada a la Compañía de Jesús y al legado de los jesuitas. Allí se encuentran las imágenes de San Ignacio de Loyola, fundador de la orden, además de tallas policromadas de San Francisco Javier, San Francisco de Borja y San Estanislao de Kostka, que reflejan el esplendor del arte barroco misionero.

El museo abre sus puertas de martes a sábado, de 8:00 a 11:30 y de 14:30 a 17:00. La entrada general tiene un costo de G. 20.000 por persona; estudiantes de 14 a 17 años abonan G. 10.000, mientras que menores de 13 años y ciudadanos de San Ignacio acceden de manera gratuita.

Museo Jesuita de Santa María

Otro destino imperdible para disfrutar del turismo interno y descubrir el legado jesuítico es Santa María de Fe, donde el Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas conserva verdaderos tesoros de los siglos XVII y XVIII.

Inaugurado el 8 de septiembre de 1981, este espacio cultural y religioso guarda una profunda herencia histórica que refleja la convivencia entre jesuitas y guaraníes, marcada por la fe, el aprendizaje y el arte sacro.

Sala del museo con esculturas de madera de personajes religiosos sobre pedestales, sin personas presentes.
Museo Diocesano de Arte de las Reducciones Jesuíticas de Santa Maria.

Dentro del museo se pueden apreciar delicadas obras talladas en madera de cedro, además de imágenes religiosas elaboradas por artesanos guaraníes bajo la enseñanza de los jesuitas. Cada pieza expone el talento y la sensibilidad artística que floreció en las antiguas reducciones.

La guía turística Irma Ramírez explicó que el museo cuenta con seis salas repletas de arte sacro elaborado por manos guaraníes. Cada espacio permite apreciar la evolución artística de los aprendices indígenas guiados por los maestros jesuitas.

“En cada sala se encuentra una obra pequeña y otra grande, demostrando de esa manera la muestra del maestro y el trabajo del aprendiz. La obra pequeña es el modelo que dejó el maestro a los guaraníes para aprender a esculpir, y las obras grandes son los trabajos realizados por los guaraníes”, relató Ramírez.

Uno de los mayores atractivos del museo es la sala de la Natividad, considerada única entre los museos jesuíticos de la región, ya que posee la escena completa del pesebre correspondiente a los 30 pueblos de las misiones jesuíticas, una representación cargada de simbolismo y belleza histórica.

Figuras escultóricas de madera dispuestas en altar, destacando a una Virgen María en trono con vestimenta roja y dorada.
Sala de la Navidad considerada única entre los museos Jesuítico de la región.

El horario de atención es de 8:30 a 17:00 en jornada continua. El museo dispone de dos guías turísticas: Irma Ramírez, quien realiza recorridos en castellano y guaraní, y Lesli Martínez, encargada de recibir a turistas extranjeros en idioma inglés.

Para consultas o agendamientos, los interesados pueden comunicarse al 0976 618 461.

San Ignacio se encuentra ubicada a 226 kilómetros de Asunción, mientras que Santa María de Fe está situada a 246 kilómetros de la capital del país, ambas conectadas a través de la ruta PY01 y convertidas en destinos ideales para vivir la historia, la cultura y la espiritualidad en el sur del Paraguay.