La Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción advierte que el atraso en los pagos por las obras en ejecución, que rondan los 360 millones de dólares, mantiene a las empresas al borde del quiebre.
José Luis Heisecke, presidente Capaco, señaló que están en un momento prácticamente de ruptura y que algunas obras están parando. “No es ni siquiera una amenaza, sino que es una realidad”, dijo.
“Las empresas pequeñas y medianas son las que más sufren en este momento porque no tienen la capacidad financiera de aguantar. No tienen más acceso a línea de crédito y tampoco están siendo honradas sus deudas", sostuvo.
Cuando fue consultado sobre cuál es el camino para zanjar este situación, respondió: “Ellos quedaron en pasarnos lo que podemos percibir o lo que el Ministerio de Economía y Finanzas puede ir desembolsando a través del Ministerio de Obras Públicas a las contratistas”.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Lea más: Gobierno de Peña repite lo que criticó: constructoras al borde de la quiebra por deuda estatal
Luego amplió: “Lo que ellos pueden desembolsar ronda los 40 o 45 millones de dólares y lo que se está ejecutando hoy son 60 o 70 millones de dólares, lo que indudablemente va a afectar a las obras”.
El problema en esta situación es el límite fiscal establecido, lo cual restringe los pagos. “A consecuencia de esto, algunas obras van a parar o ralentizar. En vez de terminar en 12 meses una obra, se van a terminar en 24 meses”, manifestó José Luis Heisecke.
Recordó que el miércoles pasado se reunieron con el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos; la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, y el senador Natalicio Chace, presidente de la Comisión de Obras del Senado.
“Hay un mes de especie de cuarto intermedio para establecer cómo hacer sistema de factoraje para que las deudas sean honradas”, señaló.
Lea más: Pago del gobierno de Peña a vialeras es insuficiente para continuar obras
“Si esto no se resuelve antes de Semana Santa yo creo que la situación ya será insostenible. Y de vuelta, no es una amenaza, porque nosotros no somos de amenazar”, concluyó el titular de Capaco.
