Hasta ahora, el precio del gasoíl común (tipo III) ya registró una aumento de más de G. 1.700 por litro en los emblemas más pequeños, pero el precio del pasaje a los usuarios en el transporte público metropolitano, subsidiado, sigue siendo de G. 2.300 en buses convencionales y G. 3.400 en los que cuenta con aire acondicionado.
Esto se debe a que actualmente la tarifa técnica del pasaje, que define el monto que paga el usuario más el subsidio estatal, se calcula de forma retroactiva, incluso con una demora de hasta un año. La subvención que cobran hoy las empresas cada mes se determina con base en una tarifa técnica promedio correspondiente al semestre anterior.
Posteriormente, al determinarse la tarifa real de cada mes, se realizan las compensaciones en caso de haberse pagado en exceso o se abona la diferencia pendiente a las empresas. De acuerdo con los datos oficiales, la tarifa promedio para buses convencionales de julio a diciembre de 2024 fue de G. 4.470, mientras que la del bus diferencial alcanzó G. 5.834, valores que continúan utilizándose hasta el momento para el pago debido a la falta de los cálculos correspondientes a 2025.
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Último cálculo de la tarifa técnica corresponde al 2024
El último cálculo de la tarifa técnica —que corresponde a la suma del pasaje abonado por el usuario, más el subsidio estatal por pasajero— data de diciembre de 2024. Ese mes, la tarifa técnica fue de G. 4.704 para buses convencionales y de G. 6.041 para los que cuentan con aire acondicionado.
Los usuarios, en cambio, continúan pagando G. 2.300 y G. 3.400, respectivamente, mientras que la diferencia es cubierta por el subsidio del Estado. Sin embargo, mientras los cálculos los hacen con atraso, las empresas deben absorber el impacto inmediato de los costos.
El titular de Cetrapam, César Ruiz Díaz, explicó a ABC que el efecto de la suba del combustible es inmediato en la operativa diaria, pero su recuperación se concreta mucho después. “El sector consume dos millones de litros por mes. Con un aumento promedio actual de G. 1.500 por litro, por dar una cifra, necesitamos unos G. 3.000 millones adicionales al mes solo para seguir comprando la misma cantidad de combustible. Es insostenible”, advirtió.
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Empresas de transporte dependen de emblemas privados
Añadió que el 100% del abastecimiento del sector proviene de emblemas privados, hecho que los expone directamente a las variaciones del mercado, ya que no cuentan con contratos con Petropar.
Según explicó, cuando se actualicen los valores de la tarifa técnica con los nuevos costos, el impacto no recaerá directamente sobre el pasajero, sino sobre el subsidio estatal. No obstante, alertó que el contexto fiscal de “Economía de Guerra” podría dificultar ese ajuste. “La tarifa va a subir, pero no para el usuario, sino para el subsidio. El problema es si el Estado va a tener recursos para cubrir esa diferencia”, indicó.
En este sentido, el Viceministerio de Transporte (VMT) aún debe aprobar las tarifas correspondientes a todo el 2025, a fin de determinar si el Estado debe compensar los montos pagados a las empresas. Cetrapam cuestiona que se siga utilizando una metodología desfasada y plantea que se adopte el nuevo modelo elaborado por la ANTP.
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Finalmente, insistió en que, aunque el sistema prevé compensaciones a largo plazo, la presión financiera es inmediata. “El impacto es ahora, pero el recupero llega mucho después. Mientras tanto, las empresas están absorbiendo todo ese costo, y eso es injusto”, concluyó.
La tarifa técnica de pasaje se calcula considerando la cantidad de validaciones (pagos de usuarios mediante billetaje electrónico), los kilómetros recorridos, el precio del combustible, el tipo de cambio y otros factores variables y fijos. Estos datos se obtienen a través del Centro de Control y Monitoreo del Sistema Nacional de Billetaje Electrónico y del relevamiento de costos del sector.
