Si bien la economía paraguaya nuevamente resalta este año entre las de mayor expansión en la región, con una proyección del 4,2% de crecimiento, hay desafíos por delante que pueden incidir en esas estimaciones.
" Sí, es muy lindo, pero también se tiene por delante algunos principales desafíos para llegar a esos números”, advirtió Rodolfo Melgarejo, economista senior de Puente en un conversatorio sobre “Economía y Periodismo”. Entre estos desafíos detalló, están la actividad económica en si, la política fiscal y la monetaria.

Según el experto, se debe tener en cuenta un escenario donde tenemos variables tanto internas y externas. “Ambas variables hay que monitorear y ambas variables puede influir en nuestras perspectivas de crecimiento”, alertó el experto.
Entonces, agregó que en ese contexto, es preciso ir monitoreando cada dos meses, dependiendo de las situaciones que se vayan dando. “La ocurrencia de eventos pueden afectar a nuestro sistema económico”, afirmó.
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Desafíos de finanzas públicas también afectan
En el análisis de las finanzas públicas, el especialista de Puente acotó que también tienen un impacto importante en la economía. En ese sentido mencionó el impacto de las recaudaciones menor a lo presupuestado. Esta diferencia principalmente por la caída del tipo de cambio que afectó los ingresos aduaneros sobre todo.
En contrapartida, detalló que los gastos están creciendo sostenidamente. “Entonces, tenés menos ingresos, pero tus gastos están creciendo, creando un desbalance importante” precisó.
Además, lamentó que esta baja en los ingresos se termina trasladando a la política de inversión, por el menor espacio fiscal. “Si se proyectaba un ritmo de crecimiento del 10% de ingresos, pero en realidad crece 1,5%, entonces representa un desafío dentro de lo que es la parte macrofiscal. Entonces, ahí hay dos decisiones importantes que es a dónde o qué gasto voy a priorizar” apuntó.
En lo que respecta a la crisis de deudas atrasadas con las contratistas, destacó las acciones que tomó e gobierno en busca de una salida a este tema.
En ese sentido, detalló que las primeras señales que se están dando, con el cambio de ministro, el anuncio del pago parcial de la deuda, de US$ 150 millones a constructoras y US$ 180 millones a farmacéuticas. Según el MEF anunció, estos pagos se estarán ejecutando con recursos genuinos o sea con la recaudación tributaria.
Para el economista de Puente, el hecho de que el MEF asuma estos pagos parciales con recursos tributarios, significa que todavía no van a comprometer el espacio fiscal y la deuda pública, por el momento.
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El dólar una variable que también afecta
A su vez, Alejandro Molas, advisory en Puente, enumeró indicadores que, según su análisis, podrían tener un peso determinante sobre el desempeño económico. Entre ellos: la variación del dólar frente al guaraní, los precios del crudo, la inflación externa y las condiciones financieras locales.

En el caso del tipo de cambio, Molas describió un cambio de régimen en el comportamiento reciente. Observó que entre 2022 y 2024 se veía una dinámica relativamente predecible, con una apreciación anual de entre 3% y 5%. Pero, dijo, ese patrón se quebró con una caída abrupta y el análisis pasó a enfocarse no solo en tendencias mensuales, sino en la volatilidad diaria.
El efecto práctico, explicó, es que empresas y personas ya no se enfrentan únicamente a la decisión de qué día comprar o vender dólares, sino incluso a qué hora hacerlo. Molas citó jornadas con oscilaciones marcadas dentro del mismo día: aperturas en torno a G. 6.600 y cierres cercanos a G. 6.300. Actualmente, el dólar se ubica en G. 6.370 en el “cambio efectivo”.
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Integración a mercado globales
Pese a la volatilidad, Molas pidió no interpretar este fenómeno como un evento negativo. En su interpretación, Paraguay estaría “integrándose” más a los mercados financieros globales, construyendo “su puente” hacia esa dinámica, lo que puede implicar un tipo de cambio más sensible a shocks y movimientos internacionales.
En el último año el guaraní se fortaleció y apreció 20% frente al dólar, y en lo que va del año acumula un 5% adicional.
Esa tendencia no es un detalle técnico y según el experto, afecta costos de comercio exterior, generando menos ingresos por exportaciones, pero favoreciendo las compras por importación. Un menor dólar también favorece de alguna manera a las expectativas de inflación, como también a las decisiones de inversión.
