Para el año 2026, la proyección del Banco Central del Paraguay (BCP) sobre el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) se mantuvo en 4,2%, aunque con algunos cambios internos. Por el lado de la oferta, se prevé un mayor crecimiento de agricultura y otros servicios (transporte e intermediación financiera), mientras que el comercio registraría un menor crecimiento, de acuerdo con el Informe de Política Monetaria (Ipom), que la entidad monetaria presentó hoy en conferencia de prensa.
Otras proyecciones del PIB para el presente año fueron del Banco Mundial (4,4%), Fondo Monetario Internacional (4,2%), Itaú Macro (4%), entre otras.
Entre los fundamentos que los técnicos de la banca matriz tuvieron en cuenta para mantener la proyección en las cifras iniciales, pese al clima externo incierto a nivel por la crisis en Medio Oriente y la economía de guerra local, se destaca el desempeño de la actividad económica en los primeros meses del presente año.
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Ajustes por sectores

Por un lado, los técnicos detallaron que habría un mayor impulso del sector primario, cuyo pronóstico se ajustó al alza de 2,4% a 3,1%, explicado principalmente por la agricultura.
Precisaron igualmente, que este mayor crecimiento respondería a condiciones climáticas más favorables que las previstas en el IPoM anterior, lo que elevó las expectativas de producción de diversos cultivos, entre los que destacan la soja, el arroz y el trigo.
En cuanto a la ganadería mantuvo sin cambios y su crecimiento esperado es del 1,8%.
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Industrias y servicios
Por su parte, el sector secundario presentó un leve ajuste al alza, de 4% a 4,1%. Al interior del sector, se observó una recomposición, con un nivel de producción de las binacionales ligeramente inferior al proyectado inicialmente, compensado por una mejor dinámica de la distribución de electricidad y agua.
En cuanto a las proyecciones para la manufactura y la construcción se mantuvieron sin cambios, en 3,7% y 3,5%, respectivamente. Finalmente para el sector terciario, se registró un leve ajuste a la baja, de 4,6% a 4,5%, asociado principalmente a una revisión en el crecimiento del comercio de 4,0% a 3,4%, parcialmente compensado por un mejor desempeño esperado de los otros servicios, cuyo crecimiento se ajustó de 5,3% a 5,4%.
Por el lado del gasto, se espera una mejora en las exportaciones netas, mientras que la inversión y el consumo público crecerían a un ritmo más moderado. La formación bruta de capital fijo se revisó de 3,6% a 2,2%, explicada por un menor dinamismo esperado de las inversiones en maquinarias y equipos. Por su parte, el consumo total se revisó de 4,0% a 3,8%, debido a una corrección del consumo público, que pasó de 2,8% a 1,5%, mientras que el consumo privado se mantuvo en 4,2%.
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Inflación en el objetivo, pero con riesgos
El pronóstico de inflación para fin de año se mantiene en 3,5%, pese a las presiones externas y las recientes subas de precio del combustible. Las presiones derivadas del incremento reciente de los precios de la energía se encuentran compensadas, en alguna medida, por otros bienes como los importados.

Cabe señalar que durante el primer trimestre, el BCP redujo la tasa de política monetaria de 6,0% a 5,5%, con la expectativa de cerrar en la meta del 3,5% y la evolución favorable de la inflación al primer trimestre.
De acuerdo con los registros oficiales, la inflación acumulada en el primer trimestre del año fue de apenas 1,4%, mientras que la variación interanual se ubicó en 1,9%.
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El BCP continúa monitoreando de cerca los riesgos derivados del entorno externo, con el objetivo de evaluar sus posibles efectos sobre la inflación y tomar las medidas oportunas que garanticen el cumplimiento de la meta.
