Paneles solares: ANDE admite que la tarifa actual “no justifica” la inversión

Techo de casa con paneles solares sobre tejas marrones, bajo un cielo azul despejado y árboles verdes alrededor.
Techos solares - paneles solares en techosPixabay

Aunque la ley obliga a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) a comprar el excedente de energía a los autogeneradores, el bajo costo actual de la electricidad frena el despegue de los techos solares a nivel industrial. Advierten que falta inversión en digitalización para absorber esa tecnología sin que colapsen las redes.

La instalación masiva de techos solares en complejos industriales, fábricas y establecimientos rurales de Paraguay tras la nueva reglamentación de la Ley 7599 de energías renovables no convencionales se encuentra frenada por un factor netamente económico, señaló el Ing. Francisco Escudero, director de planificación y estudios de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), quien agregó que, con los niveles tarifarios vigentes en el país, para el retorno de la inversión en generación distribuida, a escala reducida, simplemente no cierra los números.

El pronunciamiento se dio durante el panel “Energía y construcción en Paraguay, desafíos para la sostenibilidad”, organizado por la Cámara de Empresas Constructoras de Obras Eléctricas (Cecoel) en el marco de Constructecnia, 26.ª edición, que tuvo lugar en el Centro de Convenciones de la Conmebol, Luque. Allí, el funcionario reconoció las limitaciones del mercado actual frente a los cambios tecnológicos.

A pesar de que el marco legal de energías renovables fue actualizado el año pasado y que ya cuenta con decreto reglamentario desde la semana pasada, la realidad financiera es otra. La normativa ampara a quienes deciden convertirse en autogeneradores para abastecer su propio consumo e inyectar su excedente a la red pública, pero el incentivo económico es casi nulo.

“Si empezamos a ver el tema de la inversión a nivel de escala reducida, el payback (retorno) de esa inversión con los niveles tarifarios que tenemos hoy día, no justifica”, explicó Escudero de forma tajante.

El director de planificación de la estatal apuntó la falta de cultura de la eficiencia energética en el país, muy ligada al costo del servicio. “Nos quejamos, reclamamos que viene la cuenta cara en los meses de calor, pero igual seguimos usando aire acondicionado, dejamos aire prendido, luces prendidas. O sea, cuando la energía valga lo que tenga que valer, eso va a fomentar que exista la generación distribuida a nivel de rooftop o paneles solares", señaló.

Obligados por ley a comprar energía barata

Un punto crítico revelado por Escudero es que la legislación actual obliga a la ANDE a comprar de manera exclusiva hasta 1 megavatio de potencia a los autogeneradores. Sin embargo, la trampa para el inversor privado se encuentra en el precio que la estatal está autorizada a pagar.

“La ANDE está obligada a comprar por ley ese megavatio, solo que va a remunerar el costo medio de generación. Hoy día el costo medio de generación es barato”, informo.

No obstante, el panorama podría cambiar a mediano plazo. Según el técnico, el día de mañana, a medida que el país agote su excedente de las binacionales e incorpore nuevas fuentes con precios mayores, ese costo medio de la ANDE va a subir. “Por lo tanto, se puede volver más atractiva la inversión en la autogeneración”, vaticinó.

El peligro del espejo Brasil

Escudero confesó que hace diez años ni se imaginaban las “cargas gigantescas” y los pedidos que aparecen hoy en día. Si bien los planes a 20 años contemplan la expansión de energía renovable no convencional (fotovoltaica) y almacenamiento a gran escala, no prevén una incorporación masiva de generación distribuida residencial o comercial.

El funcionario miró de reojo la experiencia de los países vecinos para justificar la cautela local. Mencionó que la generación distribuida empieza siendo una solución, pero en mercados grandes ya se convirtió en un dolor de cabeza.

“Brasil, por ejemplo, tiene 45.000 gigavatios de generación distribuida, equivalentes a tres Itaipú. Y Brasil está enfrentando problemas con reversión de flujo con el fenómeno de curtailment, que es corte de energía; en vez de tomar la energía que se produce, se desperdicia porque no hay demanda o no hay capacidad de transmisión”, alertó.

Redes obsoletas para el flujo bidireccional

El desembarco de los paneles solares particulares exige un cambio radical en la infraestructura paraguaya. El flujo eléctrico tradicional cambiará de sentido: la energía ya no irá solo de la ANDE al usuario, sino que vendrá del consumidor hacia la red pública.

Esta bidireccionalidad exige millonarias inversiones estatales en digitalización y automatización de redes, un proceso que, según Escudero, la institución ya viene encarando hace unos años pero que “va a demorar un tiempito”.

El director de planificación concluyó aclarando que este lento avance de los techos solares no impactará en gran medida en los planes de inversión de la estatal, los cuales siguen enfocados en proyectos de gran escala para resolver el crecimiento vegetativo de la demanda local.