La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) busca diversificar sus fuentes de financiamiento y apunta ahora a créditos de la banca internacional, con respaldo de organismos multilaterales de garantía, para ejecutar su ambicioso plan de inversiones en transmisión, distribución y tecnología. Así lo confirmó el director de Planificación y Estudios de la estatal, Ing. Francisco Escudero, en el panel que tuvo lugar en el marco de Constructecnia 2026, en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en Luque.
El funcionario explicó que la estatal ya mantiene conversaciones con agencias como MIGA (Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones), del Banco Mundial, y analiza nuevos esquemas que le permitan acceder a recursos en condiciones más ventajosas, ante las restricciones que enfrenta el país para seguir incrementando el endeudamiento soberano.

Escudero recordó que, históricamente, la ANDE financió sus proyectos con préstamos de la banca multilateral, con autorización del Gobierno y garantía soberana, mecanismo que impacta directamente en el nivel de endeudamiento del país.
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“La ANDE se encuentra restricta a cuál es el nivel de endeudamiento que el país se establece como meta y qué porción le determina a infraestructura energética”, explicó.
Añadió que esta limitación obliga a la institución a explorar mecanismos alternativos para sostener su plan de expansión, que abarca las áreas de generación, transmisión, distribución y tecnologías, consideradas estratégicas para atender la creciente demanda eléctrica.
Apuntan a créditos internacionales con garantías multilaterales
El director señaló que uno de los principales focos actuales es concretar operaciones con la banca internacional, respaldadas por organismos multilaterales. “Hemos recibido varias oportunidades de estas agencias de garantía, la del Banco Mundial, MIGA, y la del Banco Interamericano de Desarrollo, donde ellos podrían intermediar para que nosotros obtengamos préstamos de la banca internacional, con condiciones mucho más ventajosas para préstamos de mediano y largo plazo”, afirmó.
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Incluso reveló que el pasado 20 de mayo mantuvieron reuniones con representantes de MIGA, para avanzar en esta posibilidad.
Además, mencionó la alternativa de recurrir a ECA (Agencias de Crédito a la Exportación), que permitirían canalizar financiamiento externo para la provisión de equipamientos mediante esquemas articulados con entidades financieras internacionales.
Bonos y leasing, entre las opciones inmediatas
Mientras avanzan estas gestiones, la empresa estatal seguirá utilizando mecanismos tradicionales como el leasing operativo, modelo mediante el cual empresas privadas construyen infraestructura eléctrica que luego es operada por la ANDE a cambio de un canon mensual.
Escudero también recordó que la Ley de Presupuesto General de la Nación autorizó a la institución la emisión de US$ 200 millones en bonos de deuda, operación sobre la cual están trabajando.
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“Estamos trabajando para lograr esa emisión, inclusive en un futuro, ¿por qué no pensar en una emisión internacional? Que la ANDE se autofinancie. Es una visión que tiene la propia ANDE y el Poder Ejecutivo, que la ANDE se pueda cortar sola”, manifestó.
El funcionario añadió que la meta institucional es reducir gradualmente la dependencia de los mecanismos tradicionales y fortalecer la capacidad financiera propia de la empresa estatal.
Generación eléctrica quedará en manos privadas
En cuanto al segmento de generación, Escudero fue enfático al señalar que la estrategia oficial apunta a que la inversión provenga casi exclusivamente del sector privado.
Indicó que el marco legal vigente —incluidas la Ley 7599 de energías renovables, la Ley 7299 y la Ley 7452 de Alianza Público-Privada (APP)— ofrece herramientas suficientes para atraer capital internacional. “Estamos apostando exclusivamente al sector privado, que sea el que invierta en los nuevos sistemas de generación y nuevas fuentes de energía”, sostuvo.
Según explicó, esta apertura responde a una visión gradual de transformación del sector eléctrico paraguayo, comenzando por la generación, un segmento que —según afirmó— “no constituye un monopolio natural” y que, por tanto, puede abrirse a la competencia sin alterar el control estatal sobre transmisión y distribución.