Crédito para consumo y agro marcarán el cierre del año, afirma economista

La inflación real se encuentra en torno al 20%, impulsada principalmente por el crecimiento del consumo financiado con crédito, afirma el economista Sergio Sapena.
La inflación real se encuentra en torno al 20%, impulsada principalmente por el crecimiento del consumo financiado con crédito, afirma el economista Sergio Sapena.

Paraguay proyecta un 2026 marcado por una combinación de dinamismo sectorial, expansión del crédito y tensiones derivadas de la política fiscal y monetaria, afirmó el economista Sergio Sapena.

El economista Sergio Sapena analizó el escenario económico actual y cómo cerraría Paraguay este 2026. En conversación con ABC, afirmó que la inflación oficial se mantendría cerca del 4% -tras un costo de política monetaria de US$ 67 millones al menos hasta mayo-, pero existe otra “inflación real”, que a su criterio ubica la cifra en torno al 20%, impulsada principalmente por el crecimiento del consumo financiado con crédito.

En cuanto al tipo de cambio, el analista indicó que mostraría un leve ajuste alcista del 5% hacia fin de año. Este movimiento del dólar, acotó, implicaría una leve corrección en los márgenes de los importadores, luego de un período previo de fuerte expansión de rentabilidad asociada a la baja cambiaria, que no se tradujo en menores precios al consumidor.

La economía crece, pero con apoyo creciente del crédito

En esa línea, refirió que el escenario base describe una economía donde el consumo se sostiene crecientemente a través del endeudamiento del sector privado, en un contexto de menor liquidez.

Agregó que la política monetaria, con tasas de interés por encima de la inflación oficial, restringe la circulación de dinero, mientras que el gasto público permanece limitado por el tope del déficit fiscal del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB). “El resultado es una economía que crece, pero con apoyo creciente del crédito”, afirmó.

En la visión más favorable, anunció que si el gobierno logra ampliar el presupuesto público y dinamizar la economía mediante mayor inversión en infraestructura, salud, educación y transporte, esto permitiría elevar los ingresos reales de los hogares y reducir la dependencia del endeudamiento privado, generando un ciclo de crecimiento más sostenible.

Riesgos: freno a la inversión y menor dinamismo

En cuanto al escenario de riesgo, Sapena dijo que se centra en una “posible combinación de políticas monetarias y fiscales restrictivas que frenen la inversión privada y el crecimiento del empleo”.

Según el economista, esto podría derivar en una pérdida de oportunidades de expansión industrial en un momento en que se requeriría un “enfoque más expansivo”.

El economista y consultor financiero, Sergio Sapena.
El economista y consultor financiero, Sergio Sapena.

Indicadores económicos a monitorear

Entre las variables clave a seguir destacó la evolución de la morosidad del sistema financiero, como señal de estrés crediticio, y el impacto del salario mínimo sobre la competitividad industrial. Afirmó que, el seguimiento de estos indicadores sería clave para anticipar “posibles tensiones” en el sistema económico.

Por otro lado, el sector agroexportador aparece como el principal motor del segundo semestre, impulsado por exportaciones récord de granos y el crecimiento de la producción de proteínas animales, especialmente avícola y porcina.

A nivel interno, el analista también destacó el dinamismo del consumo en rubros como servicios, educación, electrodomésticos, vehículos y ocio. “El desafío central hacia adelante será equilibrar estabilidad macroeconómica con mayor capacidad de inversión pública y sostenibilidad del sistema financiero”, concluyó.