Desde mañana aumenta la mezcla de biodiésel: ¿inicio de la soberanía energética o castigo al consumidor?

Desde este lunes será obligatoria la comercialización de gasoil con una mezcla de entre 8% y 10% de biodiésel.
Desde este lunes será obligatoria la comercialización de gasoil con una mezcla de entre 8% y 10% de biodiésel.HOTLI SIMANJUNTAK

Desde este lunes será obligatoria la comercialización de gasoil con una mezcla de entre 8% y 10% de biodiésel. Mientras el Gobierno y los productores presentan la medida como un paso hacia la soberanía energética, otros sectores advierten sobre sus efectos en los motores y el impacto en el bolsillo de los consumidores.

Desde mañana, lunes 20 de julio, entra en vigencia la Resolución Nº 472 del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), que establece una mezcla obligatoria de entre 8% y 10% de biodiésel (B8-B10) para el gasoil tipo III o común, en el marco de la Ley Nº 7635/2026, que modificó el régimen de promoción de los biocombustibles.

Detrás de la decisión hay varias posturas. Por un lado, el Gobierno y los productores de biocombustibles consideran que se trata de una “política estratégica” para fortalecer la seguridad energética, industrializar la producción agrícola, generar empleo y avanzar en la reducción de emisiones contaminantes.

Por otro lado, importadores y distribuidores de combustibles, representantes del sector automotor y gremios del sector productivo, que invirtieron millones en maquinarias, sostienen que el país aún no reúne las condiciones técnicas necesarias para aumentar la mezcla sin afectar a determinados motores ni trasladar mayores costos a los usuarios. En ese contexto, advierten que la medida podría convertirse en un castigo para el consumidor final, al obligar a los propietarios de algunos vehículos a optar por un gasoil premium, de mayor precio, para evitar posibles inconvenientes.

Paraguay dispone de 50.000 toneladas anuales de biodiésel de la asociación comercial UE-Mercosur y el principal desafío es cumplir con requisitos técnicos.
Representantes del sector automotor y productivo sostienen que el país aún no reúne las condiciones técnicas para elevar la mezcla obligatoria sin riesgos para determinados motores.

Aumento de la mezcla de biodiésel: ¿transformar la matriz energética nacional?

La Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap) respalda plenamente la implementación. Para el gremio, el aumento del porcentaje de biodiésel no debe analizarse únicamente desde la óptica del combustible, sino como parte de una política pública orientada a transformar la matriz energética nacional.

Su presidente, Massimiliano Corsi, manifestó en entrevista con ABC que Paraguay dispone de una oportunidad que pocos países poseen: abundante producción de aceite de soja y capacidad industrial para convertir esa materia prima en energía.

“Necesitamos industrializar el aceite de soja que hoy, en gran medida, se exporta como materia prima. Podemos transformarlo en un producto de mayor valor agregado, generar empleo y reducir nuestra dependencia del diésel importado”, afirmó.

Según explicó, Paraguay produce grandes volúmenes de aceite vegetal como subproducto de la industria sojera. Mientras la harina de soja abastece a la producción pecuaria, el aceite puede convertirse en biodiésel, fortaleciendo toda la cadena agroindustrial.

Para Biocap, exportar esa materia prima sin industrializar implica perder una oportunidad para desarrollar una industria nacional con mayor generación de valor.

Massimiliano Corsi, presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap).
Massimiliano Corsi, presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap).

Seguridad energética en un país sin petróleo

Uno de los principales argumentos del sector productor de biodiesel es la seguridad energética. Paraguay importa la totalidad del diésel que consume y depende de la disponibilidad internacional del combustible, de la logística fluvial y de la volatilidad del mercado petrolero.

En ese contexto, Corsi sostiene que desarrollar una industria nacional de biodiésel representa una herramienta para disminuir esa dependencia. “Todos los países buscan diversificar sus fuentes de energía. Nosotros no producimos petróleo y tenemos dificultades logísticas cuando bajan los ríos. Contamos con la materia prima para fabricar un combustible nacional y debemos aprovechar esa ventaja”, expresó.

Vista del interior de un motor en taller mecánico con receptáculo de líquido amarillo, posiblemente aceite, y componentes metálicos.
Advierten que solo algunos motores diésel soportan mezclas de biodiésel superiores al 7%, afectando maquinarias y vehículos antiguos.

Otro planteamiento de Biocap es el aspecto ambiental. El gremio recuerda que Paraguay asumió compromisos internacionales para reducir emisiones de gases de efecto invernadero mediante el Acuerdo de París, y considera que el transporte pesado constituye uno de los sectores donde los biocombustibles pueden contribuir con mayor rapidez a disminuir la huella de carbono.

Explicó que a diferencia de una sustitución inmediata por vehículos eléctricos —que demandaría inversiones multimillonarias en infraestructura—, el biodiésel permitiría avanzar gradualmente hacia una transición energética utilizando la infraestructura existente.

“El biodiésel no pretende reemplazar completamente al diésel. Lo que hace es participar de la transición para que el transporte reduzca emisiones sin paralizar la economía”, sostuvo.

Biodiésel acumula humedad: Transición tardará hasta 45 días y puede afectar motores

A su turno, el especialista en combustibles Miguel Velázquez, explicó a ABC que el proceso de transición demandará aproximadamente 45 días, plazo acordado entre el MIC y los gremios del sector distribuidor de combustibles, para permitir el reemplazo gradual del combustible almacenado en las estaciones de servicio.

No obstante, aclaró que desde mañana lunes el combustible que salga de las plantas ya deberá cumplir con la nueva mezcla. “Desde la planta ya tiene que salir con el 8% mínimo”, afirmó.

Sin embargo, explicó que al descargar el nuevo combustible en los tanques de los servicentros este se mezclará con el remanente que aún contiene una proporción menor de biodiésel.

Como ejemplo, señaló que si una estación conserva la mitad de su tanque con gasoil al 5% y recibe una nueva carga al 8%, el porcentaje final será intermedio. Solo tras sucesivas reposiciones se alcanzará la concentración mínima exigida. “En 45 días ya se uniformiza todo y todos van a estar en el 8% mínimo”, sostuvo.

Velázquez indicó que el principal cuestionamiento no apunta al biodiésel como producto, sino a una de sus características físicas: su capacidad de absorber humedad. “Cuanto más biodiésel tenga el gasoil, más humedad va a retener. Eso es natural e inevitable”, explicó.

Por ello, recomendó que las estaciones de servicio verifiquen las condiciones de sus tanques, eliminen el agua acumulada y realicen las tareas de limpieza necesarias antes de recibir el combustible con mayor porcentaje de biocombustible.

La producción de biodiesel en los primeros seis meses fue de 40 millones de litros.
La producción de biodiesel en los primeros seis meses fue de 40 millones de litros.

A esto sumó otro reto, que es la capacidad de almacenamiento de las distribuidoras privadas. Explicó que muchas plantas cuentan con tanques relativamente pequeños, lo que dificulta mantener mayores volúmenes de reserva ante eventuales inconvenientes logísticos o rechazos de cargas por cuestiones de calidad. “Petropar tiene tanques grandes; el resto no”, afirmó.

Otro de los aspectos mencionados por el especialista es la compatibilidad con algunos vehículos. Velázquez señaló que varios fabricantes establecen un porcentaje máximo de biodiésel permitido para mantener vigente la garantía.

“Si el fabricante de tu vehículo dice que se use hasta el 7%, no podés usar más que eso. ¿Quién te cubre la garantía? ¿Quién es responsable en caso de daño?”, cuestionó.

Añadió que los vehículos más modernos, equipados con sistemas de inyección de alta presión, serían los más sensibles a la presencia de la humedad que advirtió.

Aumento de mezcla de biodiésel: ¿Impactará en el precio?

Respecto al costo del combustible, Velázquez explicó que actualmente la diferencia entre el precio del biodiésel y el diésel de origen fósil es relativamente reducida, por lo que el impacto inmediato sería bajo.

Indicó que, tomando como ejemplo una diferencia de G. 500 por litro entre ambos productos, incorporar un 8% de biodiésel representaría un incremento cercano a G. 40 por litro, cifra similar a la estimada por la Biocap.

No obstante, advirtió que ese escenario cambiará cuando vuelva a bajar el precio internacional del diésel de petróleo mientras el aceite de soja —principal materia prima del biodiésel— aumenta de cotización. “Cuando el diésel de petróleo vuelva a bajar, la diferencia puede ser de entre G. 150 y G. 200. Esa sería la incidencia”, afirmó.

Aun así, sostuvo que trasladar ese mayor costo al consumidor dependerá de las condiciones del mercado y de la competencia entre las distribuidoras, ya que un aumento de precios podría afectar las ventas.

Ing. Miguel Velázquez.
Ing. Miguel Velázquez.

MIC acompañará la implementación con monitoreos

El viceministro de Comercio y Servicios, Alberto Sborovsky, señaló a ABC que el MIC acompañará la implementación de la nueva mezcla obligatoria con monitoreos y evaluará los casos de estaciones de servicio que aún mantengan remanentes del combustible con la mezcla anterior.

Recordó que la disposición alcanza a todos los emblemas del mercado y explicó que el aumento de la mezcla se enmarca en la Ley de Biocombustibles, que faculta al MIC a establecer un porcentaje de entre 5% y 20%. “De manera conservadora y gradual tomamos la decisión de llevar del 5% al 8%”, afirmó.

Consultado sobre los controles, Sborovsky explicó que el MIC iniciará un proceso de acompañamiento antes que inspecciones sancionatorias. “Vamos a comenzar a hacer monitoreos. Cuidado, no es una fiscalización, es monitoreo”, remarcó.

Según explicó, el objetivo será verificar la implementación de la medida, acompañar a las empresas y concienciar sobre la entrada en vigor de la nueva obligación.

Respecto a las estaciones que aún cuenten con remanentes de combustible mezclado al 5%, indicó que el MIC mantendrá un diálogo con el sector privado. “Todo es estudiable. Estamos trabajando con el sector privado y alineados en todo lo que es plazos y fechas”, sostuvo.

Añadió que el MIC analizará los pedidos que presenten las empresas sobre los plazos necesarios para adecuarse a la nueva exigencia.

Alberto Sborovsky, presidente de la Capasu.
Alberto Sborovsky.

Aseguran que existen estudios técnicos

Respecto a los cuestionamientos planteados relacionado con la compatibilidad del nuevo porcentaje de biodiésel con algunos vehículos, el viceministro aseguró que la resolución fue respaldada por estudios técnicos. “Tenemos todos los estudios técnicos que avalan esa resolución. No fue una decisión improvisada ni irresponsable”, afirmó.

Agregó que los vehículos que utilizan diésel prémium no se verán afectados, ya que ese combustible no incorpora biodiésel.

Asimismo, sostuvo que las pruebas realizadas junto con el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN) no detectaron inconvenientes relevantes. “Hemos hecho todas las pruebas correspondientes y no hubo mayores problemas en términos de calidad e impacto en los motores”, aseguró.

En cuanto al impacto económico, Sborovsky reconoció que el biodiésel actualmente tiene un costo superior al del diésel de origen fósil. Sin embargo, consideró que el aumento del porcentaje obligatorio impulsará nuevas inversiones y una mayor competencia entre fabricantes nacionales. “Esperamos más competencia y mejores precios”, afirmó.

Indicó que actualmente existen 10 empresas habilitadas para producir biodiésel en Paraguay, aunque solo tres se encuentran operando. Según dijo, la capacidad instalada es suficiente para abastecer la nueva demanda y el cambio podría incentivar el inicio de operaciones de otras industrias.

El viceministro defendió la decisión del Gobierno al señalar que busca sustituir parcialmente las importaciones de combustibles fósiles por producción nacional elaborada a partir de aceite de soja.

A su criterio, incrementar la participación del biodiésel permitirá agregar valor a la materia prima paraguaya e impulsar la industria local. “Industrializar nuestras materias primas para ponerlas en los tanques de nuestros combustibles nos parece una medida patriótica, coherente e innovadora”, concluyó.