Alrededor del 55,3% del empleo industrial continúa en la informalidad

La informalidad es un problema central en toda Latinoamérica.
La informalidad es un problema central en toda Latinoamérica.Nadia Cano

La industria manufacturera paraguaya reúne 353.031 personas ocupadas y presenta una estructura laboral marcada por el peso del empleo privado, las unidades productivas de menor escala y una elevada presencia de trabajadores independientes. Al mismo tiempo, los datos del segundo trimestre de 2026 muestran una mejora de los ingresos reales, con un desempeño particularmente favorable entre los trabajadores privados industriales.

De acuerdo con el reciente informe del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS), con base en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) del Instituto Nacional de Estadística (INE), 231.148 personas, equivalentes al 65,5% del empleo industrial, corresponden a empleados u obreros del sector privado. Otros 91.817 trabajadores, el 26,0%, desarrollan actividades por cuenta propia, mientras 19.222 personas, o 5,4%, son empleadores o patrones.

El peso de los trabajadores independientes permite observar una característica relevante del sector: la industria no se limita a grandes plantas o empresas manufactureras. También abarca actividades de confección, costura, carpintería, producción de alimentos, fabricación o reparación de calzados y otros oficios vinculados con la transformación de bienes.

La composición se refleja con mayor claridad al analizar el tamaño de las unidades productivas. Del total de ocupados industriales, 79.828 personas (22,4%) trabajan solas, mientras otras 125.078 (35,4%) se encuentran en microempresas. Ambas categorías representan alrededor del 57,8% del empleo industrial. Las pequeñas y medianas empresas concentran 36.629 trabajadores (10,4%), mientras las grandes empresas reúnen 96.902 personas (27,4%).

El panorama cambia cuando el análisis se concentra exclusivamente en el empleo privado. En este segmento, las empresas grandes representan el 40,5% con 93.547 trabajadores, y las microempresas alcanzan el 37,0% con 85.578 ocupados. Las pequeñas y medianas empresas concentran el 15,8%, equivalente a 36.629 personas. La diferencia muestra que buena parte del peso de las unidades de menor escala en el total industrial está asociada al trabajo independiente.

La estructura por ocupaciones también confirma la importancia del componente artesanal. Los oficiales, operarios y artesanos representan el 54,0% del empleo industrial (190.630 personas). Les siguen otras ocupaciones (13,5%); trabajadores no calificados (13,0%); operadores de instalaciones, máquinas y montadores (12,1%); y técnicos y profesionales de nivel medio (7,4%).

Uno de los principales desafíos continúa en la formalización. Del total de ocupados industriales para los cuales se dispone de esta clasificación, 194.985 son informales, equivalentes al 55,3%, mientras 157.805 trabajadores, el 44,7% son formales. Pese a que más de la mitad permanece en la informalidad, la tasa de formalización industrial supera el 38,3% registrado para el conjunto de la población ocupada.

La situación mejora dentro del empleo privado industrial. En este segmento, 129.115 trabajadores (55,9%) cuentan con una ocupación formal, frente a 101.792 informales (44,1%). Además, la formalización del empleo privado industrial supera el 43,1% correspondiente al conjunto de los ocupados privados.

Los ingresos muestran otra señal favorable. En el segundo trimestre de 2026, el ingreso promedio mensual de los ocupados industriales alcanzó G. 3.212.844, unos G. 101.000 menos que los G. 3.313.673 registrados para el total de ocupados. Entre los trabajadores privados, en cambio, el ingreso industrial llegó a G. 3.484.056, ligeramente por encima de los G. 3.465.056 correspondientes al conjunto del sector privado.

La diferencia adquiere mayor relevancia al descontar el efecto de los precios. Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, el ingreso real del total de ocupados aumentó 6,0%, mientras en la industria avanzó 4,7%. Entre los privados ocurrió lo contrario: el ingreso real promedio general creció 10,5%, frente a un aumento de 12,4% en la industria manufacturera privada.

La evolución de mediano plazo también favorece al sector industrial. Entre el tercer trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026, el promedio de las variaciones interanuales reales fue de 3,8% para los ocupados industriales, frente al 2,5% del total de ocupados. Entre los privados, la brecha fue todavía mayor: 5,2% en la industria manufacturera frente al 1,9% del conjunto. Estos porcentajes corresponden al promedio de las variaciones interanuales trimestrales del periodo y no a un crecimiento acumulado.

Así, la industria combina dos realidades. Por un lado, persiste una alta informalidad y una fuerte concentración del empleo en unidades pequeñas e independientes.

Por otro, el segmento privado industrial presenta mayores niveles de formalización y una evolución más dinámica del ingreso real, con un crecimiento interanual de 12,4% en el segundo trimestre de 2026.

* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.

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