En el marco del Día de la Juventud, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) dio a conocer el informe “Situación de los jóvenes en el mercado laboral”. Elaborado con datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) del INE, el reporte revela la cruda realidad de un sector que debe salir a trabajar de manera prematura para subsistir.
Según el documento, en Paraguay viven 1.525.855 jóvenes de entre 15 y 29 años, quienes representan el 24,7% de la población nacional. En este grupo, la necesidad económica empuja a una alta inserción: el 65,8% participa activamente del mercado laboral, un 60,1% se encuentra efectivamente ocupado y la tasa de desocupación se sitúa en un 8,6%.
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Por otro lado, entre 2022 y 2025 la tasa de informalidad juvenil mostró un leve descenso al pasar del 71,4% al 68,2% (3,2 puntos porcentuales menos). Aunque representa un avance progresivo hacia la protección social y laboral, la cifra sigue reflejando un panorama crítico: casi 7 de cada 10 jóvenes trabajan sin contratos formales ni seguridad social.
Comercio, restaurantes y hoteles lideran la generación de empleo para jóvenes
La inmensa mayoría de los trabajadores jóvenes encuentra su sustento en el sector privado, que absorbe al 63,6% de los ocupados.
Ante este escenario, un 25,8% realiza el doble esfuerzo diario de estudiar y trabajar en simultáneo. Además, la distribución geográfica refleja la búsqueda de oportunidades en los centros de mayor actividad económica, concentrando al 74,2% de la fuerza laboral juvenil en zonas urbanas.

En cuanto a los rubros con mayor demanda, el sector de comercio, restaurantes y hoteles se posiciona como el refugio principal de subsistencia al emplear al 36,9% de los jóvenes. Le siguen los servicios comunales, sociales y personales (21,6%), las industrias manufactureras (12,3%) y el sector de la construcción (8,4%).
Inserción y estabilidad laboral a partir de los 25 años
El informe expone brechas marcadas según la franja etaria. Entre los adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años, la participación laboral alcanza el 56,9% y la ocupación el 50,6%, mientras que la desocupación trepa al 11,0%.
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En cambio, los adultos jóvenes de 25 a 29 años muestran una inserción más consolidada: su participación asciende al 83,6%, la ocupación llega al 79,1% y la desocupación se reduce al 5,3%. Las cifras confirman que, si bien el sector privado y el comercio dinamizan la ocupación, los jóvenes logran mayor estabilidad y formalidad a medida que acumulan años y experiencia en el mercado.

