El stock se concentra en emisiones recientes. Los bonos emitidos en 2023 mantienen un saldo de G. 2,50 billones, equivalente al 25,5% del total. Les siguen los correspondientes a 2024 con G. 1,46 billones y una participación de 14,8%; los de 2025 con G. 1,63 billones y el 16,6%, así como los de 2026 con G. 2,03 billones y 20,7% del total.
Por su parte, las emisiones de 2021 conservan G. 1,37 billones, el 13,9% del saldo. Estas cifras reflejan los títulos que permanecen en circulación, no necesariamente el monto total colocado en cada año.
La composición por plazo original muestra el peso de las obligaciones de mayor duración. Los instrumentos emitidos a 15 años suman G. 3,92 billones y representan el 39,8% de la cartera. Si se agregan los bonos a 20 años, la proporción asciende al 46,4%. En particular, G. 1,81 billones del saldo correspondiente a emisiones de 2026 tienen un plazo original de 15 años: el 89% de ese grupo. Esta estructura distribuye compromisos de capital hacia períodos más largos, aunque no elimina los pagos periódicos de intereses.
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La tasa nominal promedio ponderada del conjunto asciende al 8,82%, mientras que el plazo promedio de maduración es de 6,66 años. Ambos indicadores deben leerse por separado: el primero describe el costo contractual medio de los títulos y el segundo, el tiempo que resta hasta sus vencimientos. Además, alrededor del 60% del saldo corresponde a bonos con tasas nominales iguales o superiores al 9%, un factor relevante para analizar el gasto financiero futuro.

Como referencia, la aplicación de las tasas nominales a los saldos registrados arroja un interés anual teórico cercano a G. 867.000 millones, bajo el supuesto de que todo el stock permanezca vigente durante doce meses. Este cálculo es indicativo y no representa los intereses efectivamente pagados ni el servicio presupuestario de la deuda: ambos dependen del calendario contractual, las amortizaciones y las fechas de pago. Aun así, ilustra la importancia de considerar el costo junto con el volumen del endeudamiento.
El perfil de las emisiones de 2026 refuerza esta lectura. Del saldo de G. 2,03 billones, la mayor parte corresponde a instrumentos a 15 años con una tasa nominal del 9,5%. También figuran títulos a 7 años al 9,03% y a 10 años al 7,9%. La combinación de plazos y tasas define compromisos diferentes para el Tesoro y condiciona las necesidades de recursos de los próximos ejercicios.
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Por otra parte, la conversión a US$ 1.665,8 millones permite dimensionar el stock en una unidad de comparación internacional, pero no modifica la denominación en guaraníes de las obligaciones consignadas. Una variación cambiaria alteraría su equivalencia en dólares sin cambiar, por sí sola, el capital nominal adeudado en moneda local.
Para evaluar su sostenibilidad, también resulta necesario seguir la evolución de los ingresos fiscales, los vencimientos y las condiciones de futuras colocaciones.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
