La licitación de Petróleos Paraguayos (Petropar), presidida por William Wilka, para ingresar al “negocio” del combustible de aviación sigue acumulando cambios en el pliego de bases y condiciones (PBC).
En menos de tres meses, el presupuesto de la convocatoria pasó de US$ 24,3 millones a US$ 12,7 millones y ahora la estatal volvió a subir el precio de referencia del llamado hasta US$ 22,8 millones.
Esto en medio de dudas de los potenciales oferentes que hasta la fecha ya realizaron 17 consultas en el marco del proceso, solicitando precisiones sobre los puntos de entregas, la compatibilidad entre modalidad de entrega, la nominación de camiones y transferencia de propiedad y riesgo, el alcance de los formularios modificados, el tipo de cisterna utilizado para el traslado del producto, entre otros puntos.
En este proceso, la estatal convocó la Subasta a la Baja Electrónica Internacional Nº 14/26 (ID DNCP N.º 484812) en julio, con un presupuesto máximo de US$ 24.308.840 para adquirir hasta 20.000 m³ de combustibles de aviación, bajo la modalidad DAP (Delivered at Place) -con la cual el vendedor asume los costos y riesgos asociados al transporte hasta el lugar de destino convenido- distribuidos inicialmente en cuatro ítems.
Empero, a comienzos de setiembre, la convocante modificó su pliego y redujo el volumen máximo a 8.400 m³. Entre los ajustes figuró un recorte del 91% en la cantidad de gasolina de aviación AvGas 100 LL, que pasó de 10.000 a 900 m³. La estimación bajó entonces a unos US$ 12,7 millones.
Asimismo, el 6 de octubre último, mediante el Dictamen DOC Nº 206/2026, la Dirección Operativa de Contrataciones (UOC) elevó nuevamente el monto referencial a US$ 22.806.543 y con la adenda Nº 05 también modificó de nuevo las cantidades, la estructura del llamado y las condiciones de entrega, según documentos revisados por ABC.
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Petropar prevé comprar ahora hasta 21.420 m³
La última reestructuración fija un mínimo de 7.060 m³ y un máximo de 21.420 m³. El kerosene Jet A-1 representa entre 6.260 y 19.200 m³, mientras que la gasolina AvGas 100 LL contempla entre 800 y 2.220 m³. Cada producto se distribuye esta vez en ocho ítems en la modalidad de contrato abierto.
La adenda también amplió de seis a 16 los ítems e incorporó la modalidad DDP (Delivered Duty Paid) en 12 de ellos; los cuatro restantes mantienen la modalidad DAP. Bajo DDP, el proveedor asume los trámites y tributos de importación.
Además, de acuerdo con los documentos, los precios unitarios de referencia quedaron en US$ 1.063 por m³ para el kerosene Jet A-1 y US$ 1.076 para la gasolina AvGas 100 LL. Los puntos de recepción incluyen el aeropuerto Silvio Pettirossi, instalaciones de la Fuerza Aérea Paraguaya, el aeropuerto de Encarnación y terminales en San Antonio y Villa Elisa. Desde estas últimas, el producto deberá trasladarse por vía terrestre.
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Séptima prórroga y dudas sobre el abastecimiento
Tras estos cambios, la apertura de ofertas se postergó por séptima vez y está prevista para el 16 de octubre próximo. El pliego establece que el proveedor descargará el combustible desde camiones cisterna de 35.000 litros en los tanques que indique Petropar.
Sin embargo, el llamado no contempla la compra o el alquiler de camiones abastecedores (refuelers), servicios de suministro directo a los aviones (into-plane) ni sistemas de hidrantes en las plataformas aeroportuarias.
En los dictámenes de la UOC se reconoce que “tampoco se cuenta con antecedentes de contratos suscritos en el pasado para servicios similares” y que no hay información sobre contratos anteriores para transportar este producto.
Para elaborar los precios de referencia, Petropar recurrió a cotizaciones solicitadas por correo electrónico a Pan American Energy y Trafigura, además de información del portal Penta-Transaction.
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Royal Energy, el dudoso socio privado
Petropar había informado que la estatal comprará los combustibles para comercializarlos, mientras que su socio privado aportará la infraestructura necesaria. La firma seleccionada como “aliada” es Royal Energy S.A., a la que la petrolera atribuye la responsabilidad de aportar inversión, infraestructura, experiencia técnica y capacidad operativa.
En este sentido, la estatal anunció la instalación progresiva de cinco aeroplantas en el país. Sin embargo, aún no informó cuánto deberá invertir Royal Energy, dónde se construirán las instalaciones, cuál será el cronograma ni las condiciones económicas del acuerdo, incluida la distribución de ganancias y los riesgos asumidos por cada parte.
Wilka había aclarado que los US$ 24,3 millones de la convocatoria original correspondían solo a la compra de combustible y no incluían la inversión en infraestructura. Dijo que los 20.000 m³ iniciales eran una proyección de abastecimiento progresivo, no un volumen que se almacenaría simultáneamente. Tras los cambios en cantidades y presupuesto, el presidente de Petropar aún no brindó explicaciones.
Tampoco se aclaró hasta ahora cómo fue seleccionada Royal Energy. Wilka había señalado que era el “operador adjudicado mediante un proceso”, pero Petropar no precisó si hubo un llamado específico, cuándo se concretó el acuerdo ni bajo qué marco normativo se estableció la alianza.
Según datos proporcionados por Petropar, Royal Energy es una empresa paraguaya que opera en combustibles aeronáuticos desde 2017. Habría comenzado como distribuidora de productos de aviación para una multinacional que continúa en el mercado local. En los registros consultados figuran Raúl Arnaldo Gavilán Cáceres como presidente y Daiana Letizia María Ferrari Ginés como representante legal y representante de la firma ante la DNCP.
