Licitación del core del BNF, suspendida y a la espera de la resolución de la DNCP

Agustín Encina, director de Contrataciones; Laura Brítez Roa, exgerente de Itti y actual asesora técnica del BNF; Presidente Santiago Peña; el titular del BNF, Manuel Ochipintti.
Agustín Encina, director de Contrataciones; Laura Brítez Roa, exgerente de Itti y actual asesora técnica del BNF; Presidente Santiago Peña; el titular del BNF, Manuel Ochipintti.gentileza

El proceso de licitación para la adquisición e implementación del nuevo “core bancario” del BNF, por un monto referencial de US$ 22,7 millones, está en suspensión temporal, a la espera de un dictamen de Contrataciones Públicas. La medida responde a una protesta formal presentada por la firma Softshop SA, que denunció aparentes irregularidades y criterios al margen del pliego en la evaluación técnica.

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El millonario proceso para renovar el corazón informático del Banco Nacional de Fomento (BNF), presidido por Manuel Ochipintti, se encuentra formalmente paralizado. Tras la decisión del Directorio del banco estatal de descalificar a Softshop S.A., de Juan Martín Cazenave, en la fase de evaluación técnica (Sobre N.º 1) y dejar en solitario a ITTI S.A.E. -del Grupo Vázquez-, la empresa excluida presentó una protesta ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), lo que derivó en esta suspensión del proceso.

Al ser consultados sobre los motivos centrales de la impugnación, desde Softshop señalaron de forma categórica: “Protestamos porque consideramos que existen irregularidades en el proceso de evaluación, en el que se habrían utilizado criterios y recursos no contemplados en el Pliego de Bases y Condiciones para descalificar nuestra oferta”.

En sus respuestas escritas a este diario, agregaron: “Entendemos la importancia de este llamado para el BNF y, por eso, defendemos la necesidad de garantizar un proceso competitivo, transparente y ajustado a las condiciones establecidas en el pliego, que permita la apertura de las ofertas económicas de todos los oferentes que hayan alcanzado el puntaje técnico mínimo requerido”.

BNF le descalificó por 1,28 puntos, de una calificación total de 100

La licitación, cuyos detalles se encuentran en el portal de la DNCP (ID 480.207), se desarrolla bajo la modalidad de doble sobre (técnico y económico), donde la evaluación técnica representa el 80% del puntaje total e incluye 782 requerimientos funcionales, de acuerdo con lo explicado. Al revisar la propuesta de Softshopp, el BNF cuestionó 31 ítems, equivalentes a 1,28 puntos sobre los 100 posibles, dijo la empresa en su escrito. Pese a ese margen mínimo, el banco estatal decidió descalificarla.

Sobre los cuestionamientos técnicos, la firma aclaró que su sistema cumple con esos requerimientos. “No obstante, incluso si la convocante considera que alguno de ellos no están satisfechos, corresponde descontar los puntos respectivos (los 1,28 puntos), ya que se trata de una evaluación por puntaje y no de un criterio binario de cumplimiento o incumplimiento. Es importante destacar que no recibimos objeciones respecto de los requerimientos obligatorios”, aseguró la compañía.

Documento de licitación del BNF con encabezado y detalles de la convocatoria, fondo blanco y texto en múltiples secciones.
La página de la DNCP muestra el estado suspendido de la licitación del core del BNF.

Al preguntársele si consideran que el BNF no quiere abrir su propuesta económica, desde Softshop contestaron: “Sí, creemos que esa es la razón por la que nos excluyen en esta etapa del proceso. Sin embargo, llegado el momento, nuestra oferta económica será pública”. De acuerdo con los datos del llamado, en este proceso que ya lleva dos años de fallidos resultados, la citada compañía es la única competencia de Itti, perteneciente a los exsocios comerciales del Presidente de la República, Santiago Peña.

Añadieron que “el pliego es muy claro al establecer que todas las ofertas que superen los 75 puntos en la evaluación técnica tienen el derecho a avanzar a la apertura del sobre económico. Si el cuestionamiento se limita a aproximadamente 1,28 puntos sobre 100, entendemos que nuestra propuesta se encuentra por encima del puntaje mínimo requerido”.

Y advirtieron que al excluir la oferta de Softshop, el BNF se priva de la posibilidad de obtener y valorar otra alternativa económica, más allá de la de Itti, “lo que limita la competencia en un proceso de esta magnitud e importancia para la institución”.

Veinte años de servicio

Ante los señalamientos del BNF respecto a una supuesta “falta de confianza”, desde Softshop respondieron que la compañía es proveedora de gran parte de las entidades del sistema financiero paraguayo y, específicamente, del BNF desde hace 20 años, aproximadamente. “Durante todo este tiempo, no hemos recibido una sola sanción por incumplimiento, tanto en el sector público como en el privado. La confianza se construye con hechos, y nuestra trayectoria y desempeño respaldan nuestra capacidad de cumplir con los compromisos asumidos”, aseguró.

Respecto al camino institucional a seguir tras la suspensión dispuesta por Contrataciones Públicas, indicaron: “En primer lugar, debe resolverse la protesta presentada. Posteriormente, existen otras tres instancias contempladas en la legislación vigente a las que podemos recurrir, de ser necesario”.

Un historial de llamados fallidos y direccionamientos

Esta suspensión por la DNCP se suma al extenso historial de tropiezos de este intento de modernización tecnológica del BNF. El llamado por US$ 22,7 millones representa el tercer intento.

El primer proceso (ID 445.258), de 2024, fue anulado luego de que ITTI fuera descalificada por falta de documentos sustanciales y Softshop fuera sacada de carrera por una cuestión de forma.

En el segundo intento en 2025, el BNF volvió a excluir a Softshop en la etapa técnica, dejando a ITTI como única calificada con una oferta de G. 136.000 millones. Sin embargo, antes de adjudicar, el Directorio canceló el procedimiento, alegando que necesitaban adecuar el PBC a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) de la Superintendencia de Bancos.

En junio de 2026 se relanzó la actual convocatoria (ID 480.207), reduciéndose de nuevo la participación a dos oferentes. Durante las consultas, surgieron denuncias de “cancha inclinada” cuando el BNF negó información técnica sobre la facturación electrónica (Factury), de IDL S.A. (del Grupo Vázquez). Esto al parecer obligaba a competidores externos a cotizar a ciegas, mientras ITTI, con el mismo apoderado (César Astigarraga), conocía el código fuente.

Los nombres de quienes dejaron cancha libre a Itti

La decisión de excluir a Softshop y habilitar únicamente a ITTI para la evaluación económica fue aprobada por el Directorio del BNF, presidido por Manuel Ochipintti Dalla Fontana e integrado por Hugo Mariano Díaz Vera, Lourdes Magdalena Quintana González, Santiago Jesús De Filippis Céspedes y Gerardo Manuel González Báez, según consta en la Resolución N.º 4, Acta 69, del 30 de septiembre de 2026.

La determinación se sustentó en el informe técnico suscrito por los cuatro integrantes del Comité de Evaluación de Ofertas Ad Hoc: Guillermo Acevedo González, Silvia Mariel Alcaraz Heredia, Diana Beatriz Amarilla Vega y Diego Nicolás Poffo Fuscaldo. El documento consigna que no hubo disidencias entre sus miembros.

Vínculos políticos y la millonaria deuda con el BNF

Precisamente, las decisiones que benefician a ITTI S.A.E. se dan en un marco de estrechos nexos políticos y financieros. ITTI es controlada por el Grupo Vázquez S.A.E., de exsocios del presidente Santiago Peña, quien hasta marzo de 2025 poseía bonos de la firma (cuando este proceso licitatorio ya estaba en pleno desarrollo).

Además, el propio BNF es acreedor de ITTI: le otorgó tres préstamos por G. 48.515 millones originales, con un saldo de G. 48.253 millones al cierre de 2025. Así, el banco público evalúa adjudicar US$ 22,7 millones a su propia deudora.

El escenario se completa con la incorporación de la exgerente de ITTI, Laura Brítez Roa, como asesora técnica del BNF, y el nombramiento en el Directorio de Gerardo González Báez —hermano del apoderado de la ANR—, quien firmó la resolución que excluyó a Softshop, hoy bajo revisión de la DNCP.