12 de agosto de 2026

El Banco Nacional de Fomento (BNF) sostuvo que la licitación para modernizar su sistema central fue un proceso “abierto y competitivo”, a pesar de que solo las mismas dos firmas del llamado anulado volvieron a presentarse. La institución justificó la demora -y el propio cambio de requisitos del PBC- por la necesidad de incorporar estándares internacionales.


El diputado colorado Mauricio Espínola alertó sobre la peligrosa concentración de deuda de Itti Saeca en el Banco Nacional de Fomento (BNF). La empresa, parte del Grupo Vázquez Sae, concentra el 85% de sus pasivos financieros en la banca pública, lo que para el legislador representa un riesgo desproporcionado, atendiendo que los exsocios comerciales del presidente Santiago Peña ya lograron captar millones de fondos del IPS y el Estado a través del banco Ueno.

El Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) adjudicó un millonario contrato de G. 8.000.045.122 a itti Saeca, empresa que fue socia comercial del presidente de la República, Santiago Peña, en ueno Holding Saeca y en la cual declaró tener bonos tiempo atrás. La adjudicación de un lote de los cuatro adjudicados entre cuatro empresas fue realizada en el marco del proyecto “Agenda Digital” con fondos del BID.

El diputado colorado disidente Mauricio Espínola reveló ayer a través de su cuenta en X nuevas cifras –que calificó como alarmantes– sobre una de las empresas del Grupo Vázquez SAE, representado por Federico Miguel Vázquez. Se trata de Itti Saeca –proveedora del Estado y exsocia comercial del presidente Santiago Peña– que a setiembre de este año aumentó sus “anticipos por compras” al doble, en un periodo de nueve meses. Según el legislador, con esta práctica se estaría disfrazando créditos cedidos por la entidad con billones del IPS.
Si se confirman las sospechas expresadas por el diputado colorado Mauricio Espínola acerca de créditos otorgados por Ueno Bank a empresas de su mismo grupo corporativo, estaríamos ante un escenario sumamente peligroso que ya se vivió en Paraguay en la década de 1990, con terribles consecuencias. Como regla, los bancos no deben prestarse a sí mismos con el dinero de sus ahorristas. Si lo hacen, solamente lo tienen permitido hasta un porcentaje pequeño de sus carteras, lo cual debería ser aun más estricto en una entidad cuya mayor fuente de depósitos es el sector público y el Instituto de Previsión Social. Según la información que maneja el diputado Espínola, esos límites se traspasaron con maniobras elusivas y con la complaciente vista gorda del Banco Central del Paraguay. Si hay algo con lo que no se puede jugar es con el dinero de los ahorristas, públicos y privados, en el sistema financiero.