Perdón, pero al pueblo paraguayo, señor Presidente

Impresentable, como mínimo, es la respuesta que usted ha dado a la ciudadanía paraguaya ante la revelación del deficiente estudio de correspondencia de bienes que hizo la Contraloría General de la República (CGR). Las 150 páginas no solo demuestran que el ente de control aceptó, sin hurgar ni analizar críticamente, los números que usted aparentemente iba maquillando en sus declaraciones juradas mientras ya estaba en marcha el estudio. Confirma que, muy a diferencia de lo que –acertadamente– hicieron con las declaraciones juradas del extitular de Petropar Eddie Jara, en su caso no fueron analizados los canales de sus actividades en los paréntesis de su ocupación privada para entender el origen del dinero. Usted sabe muy bien que, por definición de legislaciones internacionales contra el lavado de activos, es un ciudadano Políticamente Expuesto (PEP) a los efectos de cualquier análisis financiero y trazabilidad de capitales.

Impresentable, como mínimo, es la respuesta que usted ha dado a la ciudadanía paraguaya ante la revelación del deficiente estudio de correspondencia de bienes que hizo la Contraloría General de la República (CGR). Las 150 páginas no solo demuestran que el ente de control aceptó, sin hurgar ni analizar críticamente, los números que usted aparentemente iba maquillando en sus declaraciones juradas mientras ya estaba en marcha el estudio. Confirma que, muy a diferencia de lo que –acertadamente– hicieron con las declaraciones juradas del extitular de Petropar Eddie Jara, en su caso no fueron analizados los canales de sus actividades en los paréntesis de su ocupación privada para entender el origen del dinero. Usted sabe muy bien que, por definición de legislaciones internacionales contra el lavado de activos, es un ciudadano Políticamente Expuesto (PEP) a los efectos de cualquier análisis financiero y trazabilidad de capitales.

La aparición de este estudio de correspondencia de la Contraloría –pedido con el cual se lavó las manos la Fiscalía General del Estado– confirma y arroja más sospechas a las varias que se vienen exponiendo desde el 2023. El parche a su declaración jurada cuando el análisis de la CGR estaba en marcha, los números mal hechos, los préstamos millonarios para avalar bienes, la confirmación de los tentáculos de negocios privados con el Estado paraguayo, la sorpresiva aparición de un millonario préstamo para avalar una mansión en San Bernardino construida en tiempo récord son solo algunas de las llamativas confirmaciones que se pueden ver en el estudio.

Lejos de aclarar lo que ya se sospechaba, muchas irregularidades se fortalecen.

Por ejemplo la mansión de San Bernardino. No solamente se confirma que el terreno donde se levanta la ostentosa edificación no le pertenece según Registros Públicos, y eso que ya transcurrieron tres años del inicio de la construcción. Ahora se agrega que pidió un préstamo millonario y en dólares para construirlo cuando ya estaba prácticamente terminado.

A la pregunta de cómo una entidad bancaria le dio un millonario préstamo en dólares sin ser poseedor de la propiedad, las respuestas solo podrían estar en el hecho de que usted fue socio comercial del grupo que le otorgó el préstamo, el grupo Ueno, del cual usted dijo haberse desvinculado recién el año pasado.

Sobre esta misma mansión, es altamente llamativo que el estudio de la Contraloría aceptó sin protestar que la Municipalidad de San Bernardino, municipio al cual corresponde su propiedad, no respondiera sus consultas. Esto contrasta con enérgicas posturas de la CGR, que ha reclamado entrega de documentaciones respaldatorias para sus análisis. La única explicación podría estar en que el actual intendente de la ciudad veraniega, que pretende la reelección y que cumple siempre con las órdenes presidenciales, según él mismo, no puede entregar documentaciones que no están legítimamente respaldadas en su origen primario.

Penosamente, también se confirma que la empresa Gómez Abente, que ha construido en tiempo récord la mansión y está ligada a su hermano, es la que levantó la edificación. Dicha empresa, que durante su gobierno ha empezado a tener contratos con el Estado paraguayo, aparentemente estuvo construyendo varios meses sin tener contraprestación económica, es decir, trabajaron sin que se les pagara por al menos 210 días. Del total del dinero, al parecer usted debe todavía como 300.000 dólares, monto que la constructora habría asumido, alegremente, por su cuenta.

Esto dicen los documentos: que en octubre del 2023 se firmó el acuerdo para la residencia que se estimaba terminar en 23 meses, casi dos años. Sin embargo, siete meses después, y cuando ya estaban a punto de habitar la residencia, usted dice haber pedido un gran préstamo para avalar la construcción... Es por lo menos lo que dijeron sus exsocios comerciales del grupo Vázquez que le otorgaron el millonario desembolso.

Otro punto que se confirma es que usted ha sido accionista y es todavía garante de préstamo de la empresa Wells SA, contratista actual del Estado paraguayo como recolectora de basuras hospitalarias , y últimamente también jardinería. Pese a que en julio del 2023 negaron totalmente cualquier vinculación de la familia Peña con esta empresa, ahora se sabe que usted está aún tan involucrado que salió de garante para pedir un préstamo según documentos de la CGR.

Esta empresa recolectora de basuras hospitalarias que en el gobierno anterior era adjudicada como parte de consorcios, hoy día se corta sola: de casi 34.000 millones de guaraníes han saltado a contratos por valor de unos 122.000 millones de guaraníes. Es decir, las adjudicaciones treparon casi cuatro veces más durante su gobierno.

Cuando los números no cierran, las explicaciones dejan de ser aclaraciones y pasan a convertirse en interrogantes legítimos. Y en este contexto, pretender que se le pida disculpas es tan escandaloso como que la Fiscalía se haya limitado a pedir un estudio a la CGR sin realizar las más mínimas indagaciones sobre lo que está a la luz: el escándalo de sobres perdidos en Mburuvicha Róga, la mansión en San Bernardino, la concentración de dinero público en el grupo empresarial al cual usted pertenecía, la concesión de banda de 5G a quienes serían también de este último grupo empresarial, entre otras denuncias.

Usted tiene razón. Corresponde un pedido de perdón, señor Presidente. Pero no a usted, sino de usted al pueblo paraguayo. En general, por tantas sospechas que se van confirmando. Y en particular, por el desmanejo de la cosa pública alrededor de los negocios de la patria contratista.