La mugre no para de salir en el IPS

Desde que el Dr. Isaías Fretes asumió la presidencia del Consejo de Administración del IPS, están saliendo a la luz barbaridades administrativas que se suman a las ya conocidas bajo la gestión del Dr. Jorge Brítez, su antecesor. Ahora resulta que, según una auditoría interna realizada en 2025, las sumas adeudadas a la entidad por 59 empresas fueron lisa y llanamente borradas del sistema de aportes obrero-patronales por catorce funcionarios que así presuntamente causaron un daño patrimonial al ente de más de 7.000 millones de guaraníes. También se sabe ahora el presunto provecho particular que habría generado un acuerdo extrajudicial de 2024 entre el IPS y un consorcio hotelero. Cuando se revelan hechos como los referidos, es inevitable presumir que abundan los casos similares que pasan desapercibidos, tanto que el IPS sería una maquinaria bien aceitada para generar ingresos irregulares en sus diversos niveles administrativos.

Desde que el Dr. Isaías Fretes asumió la presidencia del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS), están saliendo a la luz barbaridades administrativas que se suman a las ya conocidas bajo la gestión del Dr. Jorge Brítez, su antecesor. Ahora resulta que, según una auditoría interna realizada en 2025, las sumas adeudadas a la entidad por 59 empresas fueron lisa y llanamente borradas del sistema de aportes obrero-patronales por catorce funcionarios que así presuntamente causaron un daño patrimonial al ente de más de 7.000 millones de guaraníes, denunciado en febrero ante el Ministerio Público.

También se sabe ahora el presunto provecho particular que habría generado un acuerdo extrajudicial de 2024 entre el IPS y el Consorcio Hotelero Sudamericano, con respecto a una deuda de 10.781 millones de guaraníes, en concepto de aportes obrero-patronales, arrastrada desde 2018. El IPS aceptó el pago de solo 7.500 millones de guaraníes, en tanto que habrían ascendido a un total de 412.500.000 guaraníes los honorarios profesionales de su por entonces director jurídico José “José’i” González Maldonado, hoy procesado por lesión de confianza y enriquecimiento ilícito, y otros cinco abogados.

Se entiende así que el contralor general de la República, Camilo Benítez, haya hablado de un posible “soborno encubierto”, en este caso en el que intervino el Consejo de Administración del IPS, aprobando el acuerdo. Esta aprobación se produjo luego de que el director jurídico habría invocado al Presidente de la República, con quien habría hablado debido a la “relevancia de la familia involucrada”. Ocurre que Jorge López Moreira, representante del citado consorcio hotelero, es cuñado del expresidente Mario Abdo Benítez.

Por lo visto, el presidente y los miembros del Consejo de Administración entendieron muy bien el mensaje transmitido por el hoy exdirector jurídico. Todo indica que en el IPS no solo amañan licitaciones. Al parecer, también se ha venido incurriendo en negociaciones nocivas en torno a los aportes obrero-patronales. Cuando se revelan hechos como los referidos, es inevitable presumir que abundan los casos similares que pasan desapercibidos, tanto que el IPS sería una maquinaria bien aceitada para generar ingresos irregulares en sus diversos niveles administrativos. Aunque cueste creerlo, hasta se formó un grupo de veinte funcionarios, hoy procesados por estafa, que vendía cargos y recategorizaciones.

El Dr. Isaías Fretes da la impresión de querer limpiar la entidad previsional de tanta mugre acumulada durante décadas. Surge la pregunta de si los fuertes intereses creados le permitirán hacerlo. En tal sentido, la presunta intervención del Jefe de Estado con respecto al acuerdo extrajudicial no alienta esperanzas. Empero, se confía en que, con el apoyo organizado de las víctimas de la entidad, pueda al menos sanearla en parte: está en juego nada menos que la vida de los asegurados, carentes de prestaciones básicas por culpa de la corruptela, el derroche y la negligencia. En la previsional hay quienes, a expensas de ellos, se llenan los bolsillos, sin importarles en absoluto la suerte que les espera.

Es necesario que el Ministerio Público actúe de oficio cuando se susciten hechos como los referidos, para que la impunidad no sea interpretada como una carta blanca para seguir vulnerando el derecho de los pacientes a la vida y a la integridad física. Más allá de los Gobiernos que se suceden, en el IPS ha venido actuando una rosca delictiva a la que le tiene sin cuidado la suerte de los aportantes: lo único que interesa a sus integrantes es que ellos “estén mejor”.

La entidad previsional no podrá ser saneada sin la movilización de sus víctimas maltratadas. No todo dependerá del actual presidente del Consejo de Administración, al que desde ya podrían estar saboteando los beneficiarios de un indignante estado de cosas. Actuando en defensa propia, los asegurados contribuirán al indispensable saneamiento institucional, para bien del país. Es cuestión de no seguir tolerando con toda mansedumbre las canalladas de siempre.