Yo le lloré a Brandoni, no sé ustedes. Y no porque se haya ido solamente un actor, sino porque con él se va una forma particular de entender algo que hoy parece cada vez más incómodo: que el arte no es solo representación, sino también posición, tensión y disputa.
Luis Brandoni murió el lunes 20 de abril de 2026 a los 86 años, y con su muerte no se cierra únicamente una trayectoria artística, sino también una discusión que atraviesa la cultura política de toda la región: la relación entre el arte y el poder.
Podemos coincidir o no con él, pero Brandoni fue un ejemplo de que el arte no es un fetiche separado de la realidad ni una simple puesta en escena decorativa. Es también un lugar desde donde se interviene en lo público, desde donde se toma posición. Su figura se mueve justamente en esa frontera difusa donde el actor deja de ser solo intérprete para convertirse también en actor en sentido político y social.
Brandoni es protagonista de importantes producciones como Tute Cabrero (1968), de Juan José Jusid, y La tregua (1974), de Sergio Renán. Y de esas dos joyas del cine argentino que son La Patagonia rebelde (1974), del magnífico Héctor Olivera, y Esperando la carroza (1985), de Alejandro Doria. Con solo mencionar estos títulos, ya es posible señalar su compromiso tanto con el arte como con la política.

Brandoni no fue únicamente actor de teatro, cine y televisión, aunque su trayectoria en esos campos lo ubica entre los nombres más reconocibles de la escena argentina. También ocupó un lugar en la vida política, tanto en el ámbito gremial como en el estatal: fue secretario general de la Asociación Argentina de Actores entre 1974 y 1983, un período atravesado por la muerte de Juan Domingo Perón y por la asunción de María Estela Martínez de Perón —conocida como Isabelita— y su posterior destitución tras el golpe militar de 1976. Durante esos años, sufrió exilio, censura, restricciones laborales y la inclusión de su nombre en listas negras. Más adelante, fue diputado nacional entre 1997 y 2001, durante el final del gobierno de Carlos Menem y el inicio del de Fernando de la Rúa; y formó parte del Parlasur en 2023.
Pero para Luis Brandoni el exilio fue un aspecto central de su vida, en tanto implicó, sobre todo, «perder el miedo». Como él mismo lo expresó en una entrevista con María Laura Santillán, esa experiencia hizo que su voz pública se volviera más definida. Así, con el regreso de la democracia, se vinculó a la Unión Cívica Radical, de la mano de su amigo y referente Raúl Alfonsín.
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Su doble condición, de artista y dirigente, no fue un accidente sino una elección sostenida en el tiempo. Y ahí aparece una de sus claves más importantes: la comprensión de que ambas facetas no solo coexisten en su biografía, sino que se imbrican. Su recorrido muestra algo que incomoda, y es que el artista no está fuera de la política, ni siquiera cuando pretende estarlo. Porque el arte, quiera o no, interviene en la construcción de sentido de una sociedad. Y Brandoni no se quedó en la comodidad del que observa desde afuera, sino que decidió entrar en el terreno donde las palabras dejan de ser guion e interpretación para convertirse en decisión, y en decisión pública.

Su figura, por eso, no es simple. No se trata de idealizarlo ni de reducirlo a una sola lectura. Se trata más bien de reconocer que encarna la tensión permanente entre dos mundos que muchas veces se intenta separar artificialmente: el del escenario y el del poder. Y esa tensión lo vuelve incómodo tanto para quienes creen en un arte completamente autónomo respecto de la política como para quienes reducen el arte únicamente a militancia.
Tal vez lo más importante que deja Brandoni no sea una postura o afiliación particular, sino la evidencia de que la separación entre arte y política es más discursiva que real. Que el artista, en cuanto tiene voz pública, inevitablemente participa de la disputa por el sentido. Y que decidir no hacerlo también es una forma de posicionarse.
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Por eso hoy, más que recordar una filmografía o una trayectoria institucional, nos encontramos tratando de entender lo que queda después de los aplausos, la pregunta abierta por la obra cuando el arte deja de ser solo representación y se vuelve también intervención.

Referencias
Luis Brandoni y la política: un inclaudicable alfonsinista, que perdió el miedo en los años más oscuros de la Argentina. Infobae, 20 de abril de 2026. https://www.infobae.com/politica/2026/04/20/luis-brandoni-y-la-politica-un-inclaudicable-alfonsinista-que-perdio-el-miedo-en-los-anos-mas-oscuros-de-la-argentina/
Luis Brandoni con María Laura Santillán: “La gente no está resignada” [Video]. Infobae, 24 de julio de 2022. https://www.youtube.com/watch?v=XBnBlaZ-v28
La huella que Luis Brandoni dejó en la política argentina: el repaso por su faceta radical. El Observador, 20 de abril de 2026. https://www.elobservador.com.uy/argentina/politica/la-huella-que-luis-brandoni-dejo-la-politica-argentina-el-repaso-su-faceta-radical-n6041370
*Mario Larroza (Asunción, 1993) es licenciado en Ciencias Políticas por la Escuela de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y coordinador de Divulgación Académica de la Universidad Americana.

