Estrategia nacional para defender los intereses paraguayos en Itaipú

En el artículo anterior, que daba inicio a la serie “Cómo llegamos al 2023″, presentamos los datos que permiten contemplar de manera holística el rol político, económico, financiero, social y territorial de Itaipú y, en consecuencia, la multidimensionalidad de la oportunidad histórica del 2023.

En esta segunda entrega, nos abocaremos a la situación de la estrategia nacional en el tema.

La ausencia de una estrategia nacional

El 2023 nos presenta la oportunidad de potenciar el desarrollo integral del Paraguay, sobre la base de la soberanía y la independencia nacional, para el impulso productivo y tecnológico del país y el bienestar de las y los paraguayos. Para ello, se requiere de una estrategia nacional en favor de los intereses paraguayos en Itaipú, que delinee de forma clara y transparente el camino hacia un salto de calidad para el desarrollo.

Lejos de ello, a lo largo de este año 2022, la acción del Gobierno y sus aliados ha estado marcada por la ausencia de una estrategia nacional pública en materia de Itaipú, mientras avalaba la consumación de hechos claves que representaron una pérdida de posiciones favorables, tanto para la oportunidad del 2023, como, en consecuencia, para el desarrollo integral del país.

El 2022 cierra sin una negociación oficial abierta en torno a la revisión del Anexo C. El 4 de mayo del corriente asumió el quinto canciller de la administración de Mario Abdo, mostrando este hecho la debilidad del actual gobierno en materia de gobierno y de política exterior.

Tras su asunción, el nuevo canciller, embajador Julio César Arriola, sostuvo que el Gobierno había enviado ya tres notas oficiales a la República del Brasil, solicitando el inicio de las negociaciones para la revisión del Anexo C, sin tener hasta entonces respuesta alguna. Mientras el canciller anterior daba a entender que, ante la falta de respuesta del Brasil, que las negociaciones quedarían a cargo del próximo gobierno, el nuevo canciller sostuvo que Paraguay seguía firme en su interés de adelantar las negociaciones, dejando nuevamente en evidencia la falta de una posición clara o, por lo menos, pública y transparente en torno al tema.

El Grupo de Análisis y Seguimiento de la Cancillería Nacional (GAS) sesionó por última vez el 19 de abril del corriente, siendo esta su vigésima reunión. El GAS fue constituido a inicios del 2021 en el marco del Ministerio de Relaciones Exteriores para analizar la documentación elaborada por los Grupos de Trabajo (GT) del equipo negociador -conformado por decreto 3173 del 30 de diciembre del 2019-, entregada a cancillería el 1 de febrero del 2021. Luego de ese acto, no se contó con otra acción más del Equipo Negociador, constituyéndose el GAS como espacio de seguimiento y análisis de la documentación generada por los GT para el estudio de los diversos escenarios y la construcción de una propuesta país.

Las reuniones, sin embargo, no tuvieron resultado concreto alguno, careciéndose a la fecha de un escenario y una estrategia construida. A su vez, más allá de la difusión de que la reunión se realizó, el tema en general y los participantes, su contenido concreto no fue socializado ni difundido con la ciudadanía.

El 27 de julio del corriente, el canciller Arriola y su equipo técnico fueron convocados por la Comisión Nacional para el Estudio y Acompañamiento de las Negociaciones de la Revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú del Congreso Nacional para brindarle un informe sobre la situación de las negociaciones. El canciller dio el informe relatando el proceso institucional llevado adelante por el Gobierno, con la Comisión Asesora ad honorem constituida tras la crisis del acta bilateral en setiembre 2019, el equipo negociador conformado a inicios del 2020, los grupos de trabajo del Equipo Negociador y, finalmente, el GAS.

Mencionó, como puntos posibles a ser revisados, la compensación por cesión de energía, la actualización de los valores de royalties y del Resarcimiento de la cargas de administración y supervisión, los plazos del cronograma de contratación y los posibles nuevos componentes o conceptos dentro del anexo referido como nuevas inversiones, fondos especiales o similares. Sostuvo que, para cada uno de estos tópicos, “se tienen ejercicios y propuestas concretas desde el interés paraguayo, que se deberán llevar a la mesa de revisión con nuestro condómino”, sin detallar, empero, qué considera el interés paraguayo y cuál sería la estrategia para lograrlo.

Dentro del portal o en la página web de Cancillería siguieron publicando fascículos con documentos de los grupos de trabajo del equipo negociador, llegando a siete, y habiéndose publicado tres en el presente año: el Nº 5 en marzo, el Nº 6 en mayo y el Nº 7 en agosto de 2022, sin haberse completado aún toda la publicación completa de los 56 documentos de trabajo mencionados por Cancillería. Los documentos analizan diversos componentes y escenarios, y elaboran recomendaciones sobre los temas analizados. Sin embargo, en tanto los mismos son recomendaciones de los GT, se carece de información sobre su incorporación efectiva a una estrategia nacional, y cuáles de las distintas propuestas presentadas serían las encaminadas.

Asimismo, durante la presentación del informe de situación a la Comisión Nacional del Congreso, el canciller confirmó haber obtenido respuesta favorable de Brasil en cuanto a la propuesta paraguaya de adelantar la revisión del Anexo C, en lo cual se avanzaría una vez acordada la tarifa y presupuesto de la entidad para el 2022.

De esta forma, sin iniciarse oficialmente una negociación, ya fueron tratando temas centrales que hacen a la cuestión de Itaipú, desvinculándolos del amplio proceso que implica la oportunidad histórica del 2023. La definición de la tarifa de energía y del presupuesto anual de Itaipú para el año 2022 es un claro ejemplo del modus operandi de este gobierno y de la política de hechos consumados a favor del interés extranjero.

Este año 2022, por primera vez en la historia, la entidad binacional llegó a agosto del año en curso sin una tarifa ni presupuesto anual definido. Brasil se había mostrado desde un principio a favor de bajar la tarifa, aplicando la reducción automática que se daba con la disminución del costo del servicio de la deuda de la entidad, mientras que el Gobierno paraguayo se presentó con una falta de claridad en sus intenciones. Por un lado, el Gobierno paraguayo había considerado el escenario de una reducción, con la llamada “tarifa intermedia” desde ya mucho antes de iniciarse el proceso de definición del presupuesto de la entidad. Para luego, tras grandes denuncias y movilizaciones ciudadanas entre septiembre y octubre del 2021, presentar oficialmente la propuesta de manutener de la tarifa vigente -de 22,60 USD/KW-mes- hasta el 2023.

El Costo Unitario del Servicio de Electricidad de Itaipú para el año 2022 quedó finalmente establecido en 20,75 USD/KW-mes, una tarifa intermedia entre lo planteado por ambas Altas Partes, que representaba ya una baja en la tarifa en sí. Este resultado fue anunciado el 9 de agosto del 2022 por el gobierno nacional como una conquista, cuando en la práctica constituyó una bajada de hecho, mostrando la prevalencia de los intereses brasileños sobre los paraguayos, ante la ausencia de una estrategia nacional.

De hecho, ante la anuencia de las autoridades paraguayas, Brasil ya estaba aplicando unilateralmente la reducción automática en el precio de la energía - pagando una tarifa provisoria de 18,95 USD/KW-mes por resolución de su órgano interno, la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL), aplicada desde 1 de enero del 2022 - mientras que las negociaciones entre ambas partes todavía seguían en curso.

Más allá de los montos, el problema fue y sigue siendo la falta de esa estrategia nacional paraguaya. Con la definición de la tarifa para este año ya se estaba jugando un partido clave para lograr la defensa de los intereses paraguayos en Itaipú, en el marco de la oportunidad histórica del 2023. Sin embargo, al aislar las jugadas, el actual gobierno paraguayo sigue permitiendo que los temas claves para los intereses paraguayos sigan siendo excluidos del amplio tablero que constituye dicha oportunidad.

En el caso de la tarifa, los resultados de las negociaciones confirmaron una vez más la cesión de las autoridades paraguayas a los intereses extranjeros en Itaipú, mientras que los beneficios que resultan para la población paraguaya se reducen a migajas, si se los contempla en el marco de las posibilidades reales existentes a partir de una recuperación integral de Itaipú para el beneficio de la población.

De esta manera, el descuento del 25% en las facturas de electricidad para alrededor de un millón de usuarios de la ANDE, por un periodo de cuatro meses (septiembre a diciembre de 2022), y los ingresos adicionales de US$ 220 millones para obras del fortalecimiento del sistema eléctrico e inversiones sociales, anunciados por las autoridades, entre otros puntos, podrían y pueden ser ampliamente multiplicados –tanto en monto, como en cobertura y duración– si se contara con una estrategia integral y patriótica en defensa de los intereses paraguayos en Itaipú.

Próximo artículo: Energía y deuda para el beneficio extranjero: la política de los hechos consumados.

2023

El 2023 nos presenta la oportunidad de potenciar el desarrollo integral del Paraguay, sobre la base de la soberanía y la independencia nacional.

Falta

Falta una estrategia favorable a los intereses paraguayos, que delinee en forma clara el camino hacia un salto de calidad para el desarrollo.

Ausencia

A lo largo de este año, la acción del Gobierno y aliados estuvo marcada por la ausencia de una estrategia nacional pública en materia de Itaipú.

(*) Cecilia Vuyk, politóloga, docente e investigadora. Especialista en desarrollo latinoamericano Redes: @cvuyk

(**) Sara Costa, máster en Relaciones Internacionales, investigadora social y especialista en proyectos. Campaña Itaipú Ñane Mba’e – por la Soberanía Nacional. Correo electrónico: itaipunanembae@gmail.com. Redes: @itaipunanembae

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