Itaipú, anexo C, obras y tarifas

Vertedero de la represa hidroeléctrica Itaipú con uno de los tres canales abierto (foto de archivo).
Vertedero de la represa hidroeléctrica Itaipú con uno de los tres canales abierto (foto de archivo).gentileza

Hace muchos años que la ANDE viene cargando pérdidas sistemáticas y coyunturales al pueblo paraguayo. A las pérdidas históricas del robo de energía y del efecto Joule (calor en los conductores por sobrecarga, conectores, transformadores, etc.) ahora se suman las pérdidas debido al mal negocio emprendido por este gobierno con el Acuerdo Operativo, AO, Santi – Lula. Lo hemos dicho desde el 2024 en más de 30 ponencias.

Al inicio pensábamos que la cuestión era la ineficiencia de las gerencias y los sindicatos que nunca ven nada, salvo sus ombligos, pero ahora tenemos serias dudas. Pareciera que aquellos que tanto la defienden quieren su pena de muerte como la antigua Copaco. Si fuese así, guardaría un respetuoso silencio como guardé en el remate de la Flota Mercante del Estado, LAP y otras joyitas perdidosas de la corona. Fue el período del presidente Juan Carlos Wasmosy.

¿Cuál es la forma de actuar de los administradores actuales? Y muy sencilla, desde el 2023 están queriendo subordinar, minimizar y prácticamente ningunear a la ANDE, pasándola bajo el mando del Ministerio de Industria y Comercio (MIC). Eran tiempos del Lic. Javier Giménez. No sorprendería para nada que hoy la pasen al gabinete civil. Durante este apocamiento de nuestro buque insignia se logró una apropiación de sus recursos financieros obligándolo a pagar una tarifa sobrefacturada a través del mencionado AO trienal (2024-2026); también desviando los insumos que podrían levantar la infraestructura del sistema interconectado nacional, SIN.PY, mediante el mal gasto de los “gastos discrecionales”.

Otra forma de ningunear a la ANDE es someter a su presidente a los directores generales paraguayos de las subordinadas hidroeléctricas binacionales. Ambos tratados dicen categóricamente que la dueña y administradora por el Paraguay es la ANDE. Sin embargo, hemos visto con triste frecuencia a varios presidentes de la misma humillarse en las salas de espera del director general de IB. Un subalterno haciendo esperar a su jefe. ¡Una locura! Ni hablemos del Viceministerio de Minas y Energía. ¡No existe como líder de la política energética nacional!

Otro daño colateral del AO mencionado es el saldo rojo en la contabilidad estatal, sumándose al injusto y detestable déficit fiscal. Pero el hostigamiento no paró con dicho acuerdo. Con los decretos 5306/26 y 5307/26, el Poder Ejecutivo pretendió dar el martillazo final a la ANDE. Me refiero a la tarifa preferencial a las “industrias emergentes” como las criptominerías y otras de poca generación de empleos. Eso fue grave; y no lo decimos por las industrias de IA que sí podría revolucionar en el mundo de los “garajes” universitarios y sus consecuentes egresados, como Hernán Rivas. Lo mencionamos además por el descabellado tiempo de concesión de quince años. Hemos asumido que en ese tiempo ya estaríamos en una gran crisis energética.

En los últimos días, felizmente, hemos presenciado la anulación, con argumentos técnicos - financieros y, ¡por fin! presión de los sindicatos y gremios empresariales, de dichos decretos. Pero, ¡upa! Recientemente aparecen de nuevo dos decretos “maquillados” 5860/26 y 5861/26, modificando los anteriores, pero, con las mismas intenciones de perjudicar técnica y financieramente a la ANDE y consumidores locales.

¿Sobre qué estamos hablando? El costo de la tarifa pretendida para estas industrias es muy parecido a la tarifa social para las familias pobres y pobres extremos del Paraguay; un subsidio que la ANDE no está en condiciones financieras para regalar, ni a la clase media, menos aún a los ricos. Las tarifas son similares a la “cesión” que hemos soportado desde 1984. Un país pobre regalando a la sexta economía del mundo. Haití enviando oro a España o Francia.

Otra cuestión a resaltar. En el lapso de 15 años, establecido en los decretos mencionados, la situación del SIN-PY no permitirá ni la más remota posibilidad de atender las demandas porque:

A partir del 2031 nuestros excedentes en las binacionales estarían orillando el cero;

Nuestros sistemas eléctricos de transmisión y distribución estarían hirviendo de sobrecalentamiento;

No podemos ofrecer lo que ya no podremos disponer;

En el mundo del mercado internacional los acuerdos o contratos ¡Sí se cumplen! El pacta sunt servanda no es igual al discurso de nuestros socios condóminos brasileños; de lo contrario hace tiempo ya se habría construido la esclusa de navegación. ¡Imperativo en el Anexo B!

No podemos estar pendientes de la abundancia de agua (caudal). Las condiciones hidrológicas de los ríos tributarios al Paraná no dependen de políticos como Erico Galeano y su gavilla, sino de la Creación.

No contentos con la acechanza funesta sobre la ANDE, algunos negociadores de la “revisión” del Anexo C están mendigando a la margen izquierda la prórroga de AO (2024-2026) ¡Qué poderosos son los “gastos discrecionales”!

Finalmente, si llegamos a esa prórroga del acuerdo y se ejecuta lo establecido en los decretos “reacondicionados” de la ANDE, se puede deducir categóricamente que la ANDE está camino al patíbulo.

¿Acaso el PE está asesorado por los “doctores” Rivas, Chaqueñito o por Dionisio Amarilla?

Los negociadores del Anexo C, aparentemente, no tienen ideas de cómo y qué negociar. Las miradas están fijas solamente en los “gastos discrecionales”, con los cuales no se mejora nuestra infraestructura eléctrica, vial, salud ni educativa.

Según nuestros cálculos, con la revisión del Anexo C, el presupuesto de la CHI podría quedar así:

* Presupuesto 1: US$ 1.456.200.000 (US$ 728.100.000 para cada socio condómino) quedando la tarifa de potencia (TP) en US$ 10/Kwmés. Consecuentemente la tarifa de energía (TE) sería de US$ 19,50/Mwh y, cada uno contrata el 50% de la potencia total disponible y, la energía asociada a dicha potencia. Para construir la esclusa de navegación se necesita solamente aumentar la tarifa de potencia en 2 US$/Kwmés a más; tendríamos así un presupuesto y tarifa razonables:

* Presupuesto 2: US$ 1.747.440.000; pasando la tarifa de potencia US$ 12/Kwmes y la tarifa de energía a: US$ 23,3/Mwh para ambos socios. Al mismo tiempo, los socios se reparten en cantidades iguales toda la energía generada por encima de la Energía Garantizada, denominada Energía Excedente, a un costo aproximadamente de US$ 7,5/Mwh.

* El presupuesto mencionado, con una duración máxima de 6 años, será suficiente para cubrir la totalidad del costo de la construcción de la esclusa de navegación. Dicho presupuesto y tarifa de potencia aplicado, concluida la obra, nuevamente se reduce a: US$ 1.456.200.000 y US$ 10/Kwmes, respectivamente.

* Observación: la energía excedente se genera cuando hay abundancia de materia prima agua en el reservorio y las máquinas están en óptimas condiciones.

Finalmente, les recordamos que el Anexo C va de las manos con el anexo B (esclusa de navegación). Si hacemos un buen acuerdo con los pocos excedentes que nos quedan de la energía en 50 Hertz (máximo 2031), también podemos hacer un buen negocio con la esclusa, ¡vital para un país mediterráneo y con paupérrima infraestructura vial! La Central Itaipú interrumpe la navegabilidad de un río internacional.

Orillando el cero en 2031

A partir del año 2031 nuestros excedentes energéticos en las hidroeléctricas binacionales estarían orillando el cero.

Estarían hirviendo

Los sistemas eléctricos de nuestro país (líneas de transmisión y redes de distribución) estarían hirviendo a causa del sobrecalentamiento.

(*) Ing. Agrónomo, Electricista y Teólogo.