12 de abril de 2026

El desarrollo humano no es una línea recta sino una sucesión de transformaciones que abarcan lo físico, lo cognitivo y lo socioemocional. Desde el nacimiento hasta la vejez, cada etapa presenta desafíos, conquistas y reconfiguraciones que moldean la identidad.

El desarrollo motor en la infancia es un proceso progresivo mediante el cual los niños adquieren dominio sobre su cuerpo y amplían su repertorio de movimientos. No se trata solo de fuerza o coordinación: constituye el cimiento sobre el que se construyen el aprendizaje, la exploración del entorno y la interacción social.